Este fin de semana comenzó a correrse el telón sobre los preparativos del próximo viaje a Washington del presidente mexicano Vicente Fox Quezada, la primera visita de Estado que realizara un mandatario extranjero a esta capital desde que George W. Bush asumió la presidencia.
Para la diplomacia hemisférica de Bush, el encuentro, que comienza el próximo domingo, ya esta siendo caracterizado por sus asesores como un broche de oro para las relaciones hemisféricas, además del importante impacto que se espera que tendrá para las relaciones económicas y sociales con México.
Entre los temas que sobresalen de la abultada agenda bilateral figuran el problema migratorio, la eventual expansión del Tratado de Libre Comercio al resto de la región, así como la iniciativa de Fox conocida como Plan Puebla Panamá.
“La base para una buena política exterior es asegurar que la propia área, el propio vecindario, esté en buena situación”, señaló Bush durante una conferencia de prensa formal el viernes a la tarde, repitiendo el concepto que lanzó cuando visitó a Fox en México en su primer viaje al exterior después de asumir la jefatura de estado.
“Una buena relación con México es la meta más importante para la política exterior de Estados Unidos en el hemisferio occidental”, insistió mientras defendía la polémica idea de hacer más flexible la política migratoria que beneficien a inmigrantes mexicanos.