Deportes

Discriminación solapada

Expliquen porqué se prohibe entrar a las oficinas públicas en rollos. Que un buen samaritano tenga compasión de mi corto entendimiento... Hace unos días leí que los acudientes a una escuela pública no podían entrar con pantalones cortos, a la cadera o ajustados. ¿Por qué?


El culo y las témporas. Hagamos caso omiso de los desmayos que ha habido entre los bienpensantes al leer la segunda palabra de la oración anterior y, asumiendo que es un vocablo que está en el DRAE, continuemos. Eso es lo que en este país hacen a menudo la caterva de mentes preclaras que imponen normas y regulaciones: confundir velocidad y tocino.

No tengo yo muy claro de dónde sacan las brillantes ideas que les surgen, a no ser que consideremos nuevamente la segunda palabra del título como el origen de muchas de las pendejadas que se inventan.

En muchos casos las reglas impuestas son pervivencias de tiempos pasados, que no siempre fueron mejores. En otros casos, por más vueltas que le demos al asunto no encontraremos razón válida para ellas.

Que alguien me explique porqué está prohibido entrar a las oficinas públicas en rollos. Que algún buen samaritano tenga compasión de mi corto entendimiento y me explique cuáles son los motivos de esta prohibición. ¿Podrían usarse los rollos como escondrijo de papeles importantes para la seguridad nacional? ¿La chola pudiera usarlos como armas arrojadizas en caso de motín? ¿Será por un tema de volumen? Quizás es porque la cabeza de una enrollada ocupa tres veces más espacio. No sé. No tengo idea de porqué los rollos están prohibidos, mientras que los alisados extremos, esos que dejan el cabello estropajoso y tieso como un espoiler trasero, así con las puntas mal acomodadas y levantadas en la nuca, no lo están. Si debiéramos prohibir la entrada a los sitios públicos a aquellos que no tienen buen gusto, los lugares iban a estar vacíos.

Hace unos días leí que los acudientes a una escuela pública no podían entrar con pantalones cortos, a la cadera o ajustados. ¿Por qué? ¿Qué tendrá que ver la vestimenta de los acudientes con la educación que se les imparte a los niños?

¿Por qué hay escuelas privadas que insisten en que los niños tienen que llevar el pelo perfectamente recortado? ¿Aumenta su inteligencia si les apuramos la nuca y les recortamos las patillas cada dos semanas? Me dirán que es por higiene, y yo les diré ¿las niñas son más limpias que los niños? ¿Por qué ellas sí pueden llevar melenas? Y ahí está el punto. La discriminación solapada. El mantenimiento de un statu quo que solo jamaqueamos, de la boquita para fuera, en contadas ocasiones.

Tengo una amiga que es una de las artistas más talentosas que conozco y tiene un corazón tan grande que no le cabe en el pecho. Pero suele ir con el pelo rapado al cero. No usa minifaldas, ni tacones, ni blusas ombligo afuera. Es mujer, inteligente y buena persona, y a veces, cuando entra en los baños de señoras, algunas víboras se salen del baño, o comentan que un hombre ha entrado al baño de mujeres.

Y luego son éstas mismas las que gritan acerca del respeto debido a las féminas, protestan si un hombre les abre la puerta y exigen que se nombre a una magistrada porque las mujeres tenemos que tener nuestro espacio.

El culo y las témporas, sí. Porque nada tiene que ver el continente con el contenido. Porque no es el vestido lo que impone el respeto, sino la educación y la actitud. Porque mi inteligencia no es inversamente proporcional a la largura de mis pantalones. Ni el llevar rollos o el pelo rapado le resta un ápice de validez a mis argumentos.

Porque de nada sirve que en éste país se sigan haciendo leyes contra el acoso callejero si luego tratamos de puta a una mujer porque lleva pantalones ajustados o muestra los hombros.


fecha edicion
old id
968859
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América