Hay un vínculo evidente entre el oficio de escribir y el de enseñar: se espera que la labor del escritor se asocie con la enseñanza. Entre nuestros escritores, muchos de ellos son, además, docentes.
Yolanda Hackshaw, Francys de Skogsberg y Rodolfo de Gracia son apenas tres nombres entre el amplio número de literatos panameños que ejercen la docencia en distintas ramas (¿o al revés?). Yolanda y Rodolfo son profesores de Español; Francys, de Inglés.
Yolanda Hackshaw presentó en 2000 un libro de cuentos titulado "Corazones en la pared", recopilación de 17 relatos cortos, urbanos sobre todo, a través de los que puede echarse un vistazo al día a día de la metrópolis, al interior de los seres que la habitan, a sus temores y costumbres. "El mal de ojo" e "Historia de un nombre" son dos cuentos que representan al conjunto. De ese mismo año es su otro cuentario, "Las trampas de la escritura", con igual motivación argumental, aunque profundizando en las desazones humanas más íntimas; de este volumen subrayo un cuento de corte social, de los que golpean: "La muñeca manca". La autora ha publicado, además, poesía y ensayo.
Si usted es de los que aprecian los cuentos de suspenso, los que dan miedo, le caería bien leerse "De fantasmas y otras realidades" (2004), de Francys de Skogsberg, publicado, al igual que los otros que mencionamos hoy, en la colección Cuadernos Marginales de la UTP. La autora tiene el esquivo don de hacer parecer extraordinarios los hechos de la cotidianidad, y así se sienten en esta colección de doce cuentos muy cortos, con dosis bien medidas de tensión, expuestos todos con dominio del lenguaje literario. "La carrera" y "¿Un sueño?" representan al conjunto.
Cierro esta apretada reseña con Rodolfo de Gracia, caballero de la palabra bien dicha, vecino de columna, autor de "Me basta una sola vida" (2006), texto en el que se despliega una amplia gama de recursos para sostener cada uno de los once argumentos entresacados del diario vivir. En ese marco destaco "La rebelión", que recrea la escena de los personajes literarios sublevándose ante el autor. De Gracia tiene otros textos con ensayos literarios y estudios lingüísticos de vital importancia cultural.
Se acaba el espacio y cierro con una pregunta capciosa: quienes aspiran a gobernar al país, ¿habrán leído alguno de estos libros?
"Distínguete como panameño, lee a los autores nacionales".