Eran las dos y treinta de la tarde. El cielo presagiaba lluvia, con grandes nubarrones grises, como si la tormenta que se aproximaba, fuera parte del llanto, que la Patria vertía por uno de sus hijos preclaros, que acababa de morir.
Dominador Kaiser Bazán era, antes que panameño, un colonense cien por mil.
Le conocimos en 1987, cuando fue designado Vicepresidente de Panavisión del Istmo Canal 5, aquella empresa televisora que tenía nombres tales como Justo Fidel Palacios, Fernán Molinos, Lucía Bonadíes, Luis Tejeira, Pablo Montoto, Rey Barría, Carlos Arosemena, Ricardo "Dicky" Paredes, Alejandro Sosa.
Bazán era el brazo visible del presidente del 5 y de la Patria, Eric Arturo "Tuturo" Delvalle. En el año y medio, que estuvimos conviviendo en aquella inolvidable empresa, con él, nunca se mostró superior a ninguno de sus subalternos.
Y se le aguaban los ojos, cuando hablaba de su padre, de igual nombre: Dominador Kaiser.
Cuando en 1937, el fútbol se puso los pantalones largos en nuestro país, Kaiser el padre, dio humildemente un paso al costado, permitiendo que la primera Federación de Fútbol, que iba a ser por él presidida, tuviera, al frente, el nombre de otro ilustre panameño. Pero fue más tarde titular en la FEPAFUT y también brevemente, mandatario de la República.
Fue, copropietario de "Ingenieria del Caribe", próspera empresa, junto al Ing. Eduardo De Bello, excelente persona, y uno de los mejores timoneles que ha tenido el béisbol canalero.
Entre varias empresas cuya directiva le tocó integrar, figuró "La Estrella de Panamá", en su época de oro. Un querido funcionario de "la Decana", Camilo Jipsión, con el sano pretexto del Fútbol de Periodistas, tuvo el privilegio, cada año, de ver a Káiser repartiendo abrazos y manos por doquier, con su infaltable sonrisa, su memoria de Colón, de su padre, de su familia, de un país por quien soñar.
Nos va a costar habituarnos a esa ausencia, definitiva, dolorosa, injusta.