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Boston llega a la Serie Mundial, por segunda vez en los últimos cuatro años, y quiere salir por la puerta ancha, cargando su sexta corona como Red Sox y séptima, tomando en cuenta que nacieron siendo los Boston Americans.
Los Red Sox fueron criminales con la madera sonando para .318 ante los Indios, con 10 cohetazos a las tribunas y una inspiración que parece no tener fin.
Los Rockies se han metido en tremendo problema, pero su racha de 21 partidos en los últimos 22 juegos, parece ser la luz que ilumina su camino.
Boston ha sido cruel con sus rivales, y sus lanzadores parece que han retomado un cuarto o quinto aire, camino a la gloria e historia.
Contra los Ángeles, en ese peregrinaje a la Serie Mundial, el bateo no fue el nervio motor, sino el cuerpo de serpentinas.
Tres salidas, 27 entradas, 19 imparables y una efectividad micro que sólo se puede observar con lupa (1.33). Boston camina como campeón, viene con la madera encendida y puede repetir lo que hizo en el 2004.