Luego de marcar su primer gol en Colombia, después de siete meses lesionados, el delantero panameño Edwin Aguilar saltó la barda y corrió a abrazar a Celio Contreras, quinesiólogo del Real Cartagena, quien fuera el hombre clave en su recuperación.
Aguilar explicó al terminar el partido el porqué aquella efusiva celebración.
“Celio fue como un padre para mí todo este tiempo. Me aconsejó, me dio fuerzas para no bajar los brazos en mi recuperación”, señaló el exgoleador del equipo “albinegro”