El Ejército brasileño habría ocultado información pedida por el gobierno del ex presidente Itamar Franco en 1993 sobre la Operación Cóndor -truculenta colaboración de los regímenes militares de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Uruguay y Paraguay para aniquilar a la izquierda opositora- según documentos divulgados ayer en la prensa local.
El gobierno de Itamar Franco investigó en 1993 la tenebrosa operación y solicitó información al Ejército que, a pesar de haber terminado el régimen militar (1964-85), habría ocultado datos, según documentos divulgados en el periódico carioca Jornal de Brasil, el cual ha abierto una exhaustiva investigación sobre la Operación Cóndor.
Los documentos se refieren a la desaparición del brasileño Onofre Pinto, en 1974, quien habría ingresado al país con el argentino Enrique Ruggia, también desaparecido político sobre el que Argentina pidió información.
Un relatorio entregado en 1993 por el ministerio del Ejército al gobierno y a la Cámara de Diputados bajo el título "datos existentes del Centro de Informaciones del Ejército (CIE) sobre los 144 desaparecidos políticos", informa sobre Pinto que "no existe registro sobre su retorno al país o circunstancias de su desaparición en el exterior".
Esa aseveración es desmentida por otros documentos que demostrarían que la seguridad nacional siguió los movimientos del grupo de Pinto en Argentina y su reingreso a Brasil, según el diario. Así, el propio relatorio del Ejército de 1993 revela que Joel José Carvalho, parte del grupo de Pinto y que habría desaparecido en el mismo día y lugar, reconoce que "en 1974 formó parte de un grupo de refugiados brasileños que ingresaron clandestinamente al país determinados a desarrollar actividades en la guerrilla rural".
El actual presidente, Fernando Henrique Cardoso, ha ordenado que se abran los archivos para responder al pedido de un juez argentino que solicitó explicaciones sobre la desaparición de tres ciudadanos de ese país en Brasil durante la dictadura.
Documentos recientemente desclasificados por Estados Unidos y otros encontrados por el abogado paraguayo Martín Aldama demuestran la participación brasileña en la Operación Cóndor para aniquilar a la izquierda opositora en las décadas del 70 y 80.
Un sinfín de documentos están aflorando diariamente en la prensa local explicando la existencia de la oscura operación, durante los regímenes militares que se saldaron con miles de desaparecidos políticos en esos países, y el caso está siendo investigado en el Congreso.
Un documento divulgado este lunes por el diario Folha de archivos de Rio de Janeiro expone que la Policía Federal brasileña aceptó la colaboración expresa de Uruguay para capturar a ocho hombres y una mujer en agosto de 1976.La lluvia de documentos da para todo, incluída la relación entre un argentino del Ejército Revolucionario del Pueblo y una brasileña que resultó ser colaboradora de la Policía.
El jefe del CIE en 1974 y 75, general Confucio Fanton de Paula, de 84 años, negó su participación en la operación Cóndor, en declaraciones a Jornal do Brasil, al que aseguró que "esos agitadores que levantaron el problema son los que deberían responder sobre la operación".