La Comisión de Esclarecimiento Histórico (CEH) acusó ayer en el informe "Guatemala, la memoria del silencio" comisión de la verdad" al ejército de Guatemala por la mayoría de las atrocidades cometidas durante los 36 años de conflicto armado en el país.
La comisión guatemalteca acusó también a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos de apoyar las violaciones a los derechos humanos durante el conflicto más prolongado y sangriento ocurrido en América Central.
El jefe de la Comisión de Clarificación Histórica, Christian Tomuschat, culpó al ejército guatemalteco de haber cometido el 93 por ciento de las matanzas en el país, así como de las torturas, desapariciones y asesinatos ocurridos en la prolongada guerra civil de Guatemala, en la que murieron unas 200.000 personas.
La mayoría de las víctimas fueron campesinos de origen maya.
Según Tomuschat, los guerrilleros fueron responsables solamente del tres por ciento de los abusos cometidos.
Tomuschat acusó también a la CIA de "directa e indirectamente" apoyar "operaciones estatales ilegales" durante el conflicto armado, que finalizó con los acuerdos de paz suscritos en 1996.
El informe presentado por la CEH, sin embargo, no individualizará responsabilidades ni tendrá propósito ni efectos judiciales, como lo establece el Acuerdo firmado en Oslo en junio de 1994, que creó la Comisión de la Verdad.
"Mediante las masacres y las denominadas operaciones de tierra arrasada planificadas por las fuerzas del Estado, se exterminaron por completo comunidades mayas, se destruyeron sus viviendas, ganado y sus cosechas", aseguró.
"Con gran consternación la comisión concluye que en el marco de las operaciones contrainsurgentes realizadas entre 1981 y 1983, en ciertas regiones del país agentes del Estado cometieron actos de genocidio contra grupos del pueblo maya", reiteró.
Entre 1982 y 1983 gobernó de facto el general José Efraín Ríos Montt, tras el derrocamiento por un golpe militar del también general Romero Lucas (1978-1982).
La Comisión de la Verdad propuso al presidente Alvaro Arzú, presente en el acto, que integre una comisión para que investigue la actuación de los altos oficiales del Ejército durante el conflicto bélico para luego depurar al instituto armado.
Tomuschat también manifestó que de las 626 masacras, 32 fueron cometidas por la guerrilla.
Según la CEH, en los actos de genocidio también tiene responsabilidad el Estado y no sólo los autores intelectuales y materiales.
"Por otra parte, la CEH tiene información del apoyo brindado por el gobierno de Cuba a las organizaciones guerrilleras, lo que incluyó la información militar de combatientes", senaló Tomuschat.
La participación de Estados Unidos, Cuba y de otros Estados sobre los que "sólo tuvo información fragmentaria", forma parte del involucramiento de gobiernos externos, agregó Tomuschat.
La guerra en Guatemala terminó en diciembre de 1996, luego de varios años de negociaciones entre el gobierno y la guerrilla de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG).
Por su parte, el ministro de la Defensa de Guatemala, general Héctor Barrios, se limitó a señalar que el Ejército analizará el informe de la Comisión.
"No puedo adelantar nada, lo analizaremos para conocer los puntos de vista de la Comisión, no quiero adelantar juicios sin conocer los casos", dijo Barrios a la prensa.
El informe documenta 626 masacres y le atribuye el 94,88 por ciento de ellas de campesinos y miembros pro derechos humanos, que asistieron al acto celebrado en el Gran Teatro Nacional Miguel Angel Asturias, gritaron algunas consignas como "asesinos" al momento en que se mencionaba al Ejército como el principal violador de los derechos humanos durante el conflicto armado.
"Queremos justicia", advertían, mientras que en una pancarta se leía "nada se nos ha olvidado".