Cuando Alex Ríos se presentó a batear en la séptima entrada, su promedio al bate en el Clásico Mundial de Béisbol era de apenas .125. Había sido postergado en el orden ofensivo: del tercero al sexto.
Sin embargo, el mánager Edwin Rodríguez aún le tenía confianza. Recordó reiteradamente que el jardinero derecho se sumó a la selección de Puerto Rico en medio de la pretemporada de Grandes Ligas.
Ríos se guardó el hit más trascendental del partido al sacudir un jonrón de dos carreras para ampliar a 3-0 la ventaja de Puerto Rico. Al final de cuentas, fue un batazo clave que estableció la diferencia definitiva rumbo a una victoria 3-1 ante Japón que clasificó a los boricuas a su primera final en un Clásico. Puerto Rico disputará esa final hoy ya sea con República Dominicana u Holanda, que jugaban anoche la otra semifinal.
En la séptima, con Puerto Rico ganaba 1-0, Mike Avilés abrió el inning con un sencillo. Ríos, veterano de nueve campañas en las Mayores, vino a batear y conectó un batazo descomunal a las gradas del izquierdo.