Elías Sosa es una especie de doctor en el béisbol. Elegante, alto, de lenguaje refinado, lentes, tranquilo...
En sus buenos tiempos jugó en las Grandes Ligas con los Gigantes de San Francisco y ahora es ejecutivo de la Major League Baseball. Toda su vida ha girado en torno al béisbol, el deporte que lo ha dignificado. Conozcamos al dominicano que una vez jugó descalzo en las calles de su país y hoy es un embajador deportivo para la niñez.
PA: ¿Dominicano?
Sosa: Allí se juega el béisbol, las 24 horas al día y tuve la suerte de ser firmado por los Gigantes de San Francisco.
PA: ¿Pelotero de raíz?
Sosa: Siempre quería ser pelotero, no estaba enfocado en los estudios, el béisbol me dio una opción y llegué a las Grandes Ligas, el béisbol me ha enaltecido, me ha dado todo, dignidad y carácter.
PA: ¿Es un ejemplo?
Es un gran ejemplo, hay muchos buenos peloteros que inspiran a muchos niños en el mundo.
PA: ¿Dura infancia?
Sosa: Yo jugaba en la calle, con otros niños y veía a otros jugar en las Grandes Ligas. Siempre añoraba ser como uno de ellos, siempre me incliné hacia el béisbol.
PA: ¿Buen camino?
Sosa: El béisbol es una luz. Me ha dado mucho, me ha dado la oportunidad de contribuir y ayudar a la niñez.
PA: ¿Su primer día en Grandes Ligas?
Sosa: ¡Waoooooo! Cuando los Gigantes me subieron a Grandes Ligas en 1972, el último mes de la temporada. Me hice muchas preguntas, jugando al lado de McCovey y Marichal, eso fue increíble, fue un sueño hecho realidad.