Ramiro Mendoza no ha dejado de ser el hombre importante en el cuerpo de lanzadores de los Yanquis de Nueva York, y de acuerdo a su actual desempeño puede estar logrando de un momento a otro un contrato por varios años. Aunque esas negociaciones han quedado un poco frías tras su lesión, a inicios de temporada y por la inminente huelga, el lanzador panameño está rindiendo más que el año pasado.
De acuerdo con los reportes estadísticos de las dos últimas temporadas, Mendoza ya igualó el registro de victorias que consiguió el año pasado con un total de ocho. Además tiene la misma cantidad de derrotas con tres. Sin embargo, hasta el 18 de agosto del año pasado el diestro santeño había conseguido siete triunfos.
La pasada campaña, en el mismo período, había participado en 44 juegos con 86.2 episodios trabajados, ahora lo ha hecho en 50 cotejos y 76 capítulos en el montículo.
Su promedio de carreras limpias es idéntico de 3.20; en el 2001 toleró 37 carreras, de ellas 35 fueron limpias; en el 2002 acumula 34 anotaciones, 27 son inmaculadas. Su cantidad de juegos salvados el año pasado, para esta fecha, era de cinco, actualmente lleva cuatro.
"El Brujo", como también se le conoce al lanzador panameño, ha venido de menos a más este año. Tras perderse los primeros días de temporada por unas molestias en el cuello, el pelotero tuvo una foja perdedora de 0-2; en el mes de mayo terminó con 2-0 para emparejar su registro.
En junio las cosas fueron mejor ya que consiguió tres victorias para llegar a cinco; en julio consiguió dos más para estar con 7-2; y en lo que va de agosto, sin contar el juego de ayer, tiene 1-1, quedando con 8-3. El serpentinero azuerense busca rebasar su más alta cantidad de juegos ganados de 10, que la obtuvo en 1998 cuando llegó a 10, con dos pérdidas.
Ramiro Mendoza está en su séptima temporada con los "Mulos de Manhattan", tiene un salario este año de 2.6 millones de dólares. Sus planes son de lograr una cifra que supere los 11 millones por tres temporadas.
"El Brujo" sigue dominante con los Yanquis
El lanzador relevo de los Yanquis ha mostrado un notable rendimiento en las últimos meses, en grandes ligas.