Para competir en las primeros planos del atletismo mundial había que hacer un cambio radical y el cambio se dio, con un poco de suerte del destino.
Obtuvo una oportunidad de irse a Brasil, con un programa de asistencia de la Federación Internacional de Atletismo. Se alojo en Río de Janeiro y su historia cambio.
Saladino inicio una serie de triunfos internacionales en especial en circuito europeo, algunos muy renombrados y rentables en la afamado Golden League (Liga de Oro).
Fue una historia constriuda en cuatros años y que tuvo momentos gloriosos en Cartagena en los Juegos Centroamericanos, en Río de Janeiro en los Juegos Panamericanos y el Mundial de Atletismo en Osaka. No olvidemos como entró en un grupo selecto en Hengelo.
Saladino volvió a ubicar con sus victorias a Panamá en los medalleros de diversas competencias por todo el mundo y en juegos regionales brilló como nunca.
En los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Cartagena en Colombia, en el 2006, Saladino obtuvo una victoria de contundente y ya las comparaciones con el legendario saltador cubano Iván Pedroso, no se hicieron esperar.
Saladino es un admirador de Pedroso y de como este cubano construyo de a poco los cimientos de reinado mundial sólido.
Ya ubicado con el primer puesto del ranking mundial del salto de longitud, superando por distancia al campeón olímpico Dwight Phillips de Estados Unidos, Saladino llegó a los Panamericanos de Río Janeiro, con la embestidura de favorito, algo que ya se hacía usual.
En Río 2007, que ha sido su segundo hogar los últimos años, Saladino consiguió una victoria sin problemas, pero con algo de sustos, al final el número estaba listo.
Osaka, en agosto del año pasado fue su siguiente, donde tuvo que extenderse en un salto sobre los 8.50 y luchar con la presión implantada por el italiano Andrew Howe, Saladino se convirtió el campeón mundial de pista abierta.
La preparación para los Juegos Olímpicos incluyó una serie de circuitos europeos, tambén estaba en planes el Mundial de Piesta Cubierta en Valencia, pero una lesión impidió al colonense participar.
El Mundial Bajo Techo es el único título que no ha ganado Saladino.
La más firme muestra que Saladino era el favorito prohibitivo para ganar el oro en Beijing fue su salto en abril pasado en Hengelo, Holanda, donde con un 8,73 metros se convirtió en el séptimo mejor saltador en la historia de esta disciplina.