El Deportivo de La Coruña anunció ayer que se declaró en bancarrota para convertirse así en el más reciente club de la primera división del balompié español que se acoge a la protección de quiebra para no desaparecer.
El equipo informó ayer en su portal de Internet que radicó en los tribunales los documentos necesarios para renegociar sus deudas.
El “Depor” se convertirá en el octavo club de la primera división que es cobijado por las leyes de quiebra o que sigue pagando sus deudas reestructuradas tras salir de la bancarrota.