La Eurocopa 2004 significará para Grecia su tercera participación en la fase final de una competición internacional trascendente y a la que llega basándose en un esquema táctico bien estructurado y firme en defensa, que le permitió sorprender y dejar atrás en la clasificación al favorito de su grupo, España.
El conjunto dirigido por el alemán Otto Rehhagel había comenzado el camino hacia Portugal muy mal, con sumar dos derrotas consecutivas, contra la selección española y la ucraniana (2-0).
Pero luego Grecia reaccionó, logrando seis victorias consecutivas, con el triunfo destacado en suelo ibérico (1-0), y sacando pasaporte para la fase final de la Eurocopa al término de un año 2003 que lo dejó invicto (8 victorias y 3 empates).