EL INTER de Milán, ya clasificado para los octavos de final de la Liga de Campeones, se deshizo en un partido sin historia al Anderlecht (3-0) gracias a los goles del argentino Julio Cruz y dos del nigeriano Martins.
El equipo belga se marcha de esta liguilla con cero puntos y como el peor equipo de los 32 clasificados. De hecho, es el único que no ha logrado puntuar.
El Milán amarró el liderato del grupo F de la Liga de Campeones con el empate que necesitaba y dejó fuera de toda competición europea al Celtic, perjudicado también por la victoria del Shakhtar Donetsk sobre el Barcelona.
El cuadro de Martin ONeill buscó el ansiado triunfo por todos los medios y gozó de alguna que otra ocasión, pero la veteranía y experiencia de los milanistas resultó determinante para el 0-0 final.
La zaga del Milán, que ya tenía firmada la clasificación y que sólo necesitaba las tablas para pasar como primero de grupo, impidió a los católicos rubricar su fuerte presión en determinados momentos.
El Milán, con el triángulo Serginho-Rui Costa-Shevchenko, también tuvo alguna que otra oportunidad, como un lanzamiento a la madera del brasileño (m.18).