El Málaga, que continúa invicto en la Liga tras cuatro jornadas disputadas, venció al Levante (3-1) y con ello coge moral para el partido del martes en su debut en la Liga de Campeones, contra el Zenit de San Petersburgo.
El triunfo le supone al Málaga seguir en el grupo de cabeza, además que mantiene su fortín de La Rosaleda ante una UD Levante, revelación en la pasada campaña, al que ha vencido en sus cuatro en frentamientos en La Rosaleda. Eliseu, de cabeza, y un disparo de Joaquín, empezaron a intimidar al guardameta, el exmalaguista Gustavo Munúa. El Levante tenía muchos problemas para enlazar sus líneas por la presión malagueña. Los minutos transcurrían con un calor sofocante -más de treinta grados- y con el Málaga muy concentrado.
El mayor control y dominio del conjunto local fue constante y en el minuto 26 un pase en profundidad de Isco lo aprovechó Saviola para, desde dentro del área, batir a Munúa (1-0) tras un error de Navarro.
El gol hizo que El Levante adelantara sus líneas y merodeara con más insistencia el área de Caballero.