El Real Madrid inicia la era pos-Mourinho con un proyecto liderado por Carlo Ancelotti, en un cambio de rumbo que da el presidente Florentino Pérez, quien en espera de batir el récord de gasto por un fichaje en la contratación de Gareth Bale, ha reforzado al equipo con jóvenes valores.
Después de un año negativo con solo la Supercopa de España, y repleto de polémicas protagonizadas por José Mourinho, el Madrid busca recuperar la calma con un técnico de un perfil distinto.
Ancelotti aterriza en la casa blanca con tintes de pacificador, para devolver la tranquilidad a un vestuario donde jugadores importantes estaban enfrentados al anterior técnico, apostando por un estilo nuevo, buscando la posesión de balón y un fútbol ofensivo que siempre degustó la afición del Santiago Bernabéu.
No es habitual en un club que compra caro y vende barato, pero el Real Madrid hizo sus deberes este verano. Gracias al Nápoles ingresó 58 millones de euros en los traspasos de Raúl Albiol (11 millones), José Callejón (10) y Gonzalo Higuaín (37).
Y ha sabido fichar en demarcaciones que lo demandaban. Recupera a Dani Carvajal (6.5) tras su buena temporada en el Bayer Leverkusen para potenciar el lateral derecho, compra los derechos del centrocampista brasileño Casemiro (6) para que se convierta en una de las sensaciones de la pretemporada, asciende a canteranos que piden paso como Jesé Rodríguez, la perla de La Fábrica.
Y apuesta por jóvenes valores que ya han mostrado su valía en la Liga BBVA y en sus exitosas carreras en las categorías inferiores de la selección española. Asier Illarramendi (39 millones) e Isco Alarcón (30) son apuestas de presente y futuro.