El Málaga CF se impuso con rotundidad por 3-0 en la jornada inaugural de la Liga a un Atlético de Madrid inoperante que no mostró en el Estadio de La Rosaleda sus aspiraciones de luchar en la zona alta de la tabla y ser alternativa del FC Barcelona o Real Madrid.
El equipo malagueño se adaptó mejor al calor y al terreno de juego y mostró una gran pegada con la que casi siempre tuvo controlado al rival. El equipo blanquiazul era una incógnita antes de empezar el partido con trece jugadores nuevos y el entrenador, Juan Ramón Muñiz, que sustituía al hombre milagro de la pasada temporada, Antonio Tapia, ahora en el Betis.
Muñiz alineó en el once inicial a ocho de los fichajes, entre los que destacan el lateral izquierdo danés Patrick Mtiliga y el delantero ítalo-argentino Fernando Forestieri. Abel Resino, por su parte, puso en el terreno al defensa holandés Heitinga, con ofertas del Everton y Wolfsburgo, y al centrocampista brasileño Cléber Santana, en lugar del sancionado Assunsao.
La segunda llegada del equipo malagueño, encauzada por el portugués Duda, con centro desde la izquierda, puso el balón en el delantero franco-marroquí Nabil Baha, quien en una posición inverosímil, de chilena, cruzó el balón al poste izquierdo de la portería de Asenjo y puso el 1-0 a los 34 minutos.
El técnico del Málaga tuvo que recomponer la defensa nuevamente tras el descanso, pues a la lesión del lateral izquierdo Mtiliga en la primera parte, se unió la del central serbio Stepanov. El enfrentamiento bajó de intensidad en la segunda parte, pues los equipos tuvieron problemas para acercarse a las porterías pese a que el Atlético lo intentó más en busca del empate.
En estas, un córner local lo tocó Valdo de cabeza y Manu en el área pequeña, con un tiro limpio y raso, anotó el segundo gol en el minuto 62. El Atlético de Madrid sufrió un varapalo muy grande y tardó en levantarse para buscar, al menos, un punto que llevarse al Calderón. Un lanzamiento de Sinama con intención y una falta de Reyes, que pegó en el poste, fue el bagaje rojiblanco en toda la segunda parte.
El Málaga, por su parte, supo administrar sus fuerzas y adaptarse mejor al calor y al campo y encima Xavi Torres, en el 89, después de un saque de esquina, sentenció definitivamente de cabeza con el 3-0.