La Asamblea Nacional legislativa de Ecuador aprobó hoy los consejos constitutivos del Sistema Unitario de Compensación Regional (Sucre), de la Alianza Bolivariana de las Américas (ALBA), y también del Banco del Sur, de la Unión Suramericana de Naciones (Unasur).
Esos instrumentos forman parte de la llamada "nueva arquitectura financiera" que se adelanta en la región, impulsada también por el Gobierno de Quito, para reorientar la economía hacia un proceso de desarrollo distinto a los tradicionales esquemas de los organismos multilaterales de crédito, según las autoridades del país.
Con el respaldo de 66 asambleístas, la Asamblea aprobó el Convenio Constitutivo del Sucre, que busca "constituir y establecer las normas generales para el funcionamiento del referido sistema, como mecanismo de cooperación y complementación económica" en América Latina, señala un comunicado del legislativo.
El convenio del Sucre, aprobado hoy, fue suscrito el 16 de octubre de 2009, en la ciudad boliviana de Cochabamba, por Bolivia, Ecuador, Cuba, Honduras, Nicaragua y Venezuela, integrantes de la ALBA, aunque el Gobierno de Tegucigalpa se retiró tras la crisis democrática en esa nación.
El Sistema de Compensación tendrá como su máximo organismo al Consejo Monetario Regional, que dictará "políticas, normas y medidas adecuadas" para su funcionamiento, y se dedicará a "emitir y asignar" los Sucre a cada Estado parte del convenio, añade el texto de la Asamblea.
"Este instrumento internacional es positivo para nuestro país, por cuanto permitirá minimizar el uso del dólar en el comercio exterior y en las transacciones financieras regionales; la inclusión de nuevos actores, nuevas lógicas y mercados, sin perjudicar a los mercados existentes", indicó el legislador Fernando Bustamante.
Asimismo, dijo que "la unidad de cuenta del flamante esquema y su función como medio de pago, se aplicará entre bancos centrales", lo que permitirá eliminar el uso de divisas en transacciones internacionales.
Ello permitirá una menor salida de divisas para los países miembros del sistema, agregó Bustamante, que preside la Comisión legislativa de soberanía, integración, relaciones internacionales y seguridad integral del Congreso ecuatoriano.
Según la Comisión, "este sistema surge como una iniciativa para impulsar y facilitar el comercio recíproco de los Estados miembros", porque supone "la utilización de una moneda electrónica que cumple el papel de unidad de cuenta común para el registro de las operaciones".
Por otra parte, la mayoría de asambleístas ratificó la aprobación del Convenio Constitutivo del Banco del Sur, suscrito el 26 de septiembre 2009 por los gobiernos de Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay, Uruguay, Venezuela y Ecuador.
El objetivo del Banco del Sur es "financiar el desarrollo económico, social y ambiental de los países miembros de la Unión de Naciones Suramericanas", así como "fortalecer la integración, reducir las asimetrías y promover la distribución de inversiones" en la región, informó la unidad de Comunicación de la Asamblea.
Agregó que el Banco del Sur apoyará proyectos de infraestructuras, desarrollo científico y tecnológico, generación y provisión de servicios, proyectos de desarrollo social y "todos los tendentes a la mejora de la calidad de vida y a la protección del medio ambiente".