Deportes

El paseo más exigente del ciclismo nacional

El honor y el orgullo fueron los causantes de que todos quisieran terminar la carrera.


D esde un inicio, se sabía que no habría ganadores a pesar de todo el esfuerzo que realizaran los pedalistas por completar exitosamente el recorrido de 86 km.

El paseo ciclístico más importante y exigente de la Federación Panameña de Ciclismo y el Club Rali, se realizó ayer desde las 6:30 a.m., cuando más de 100 ciclistas salieron de la Avenida Central de Colón con el objetivo de completar el recorrido.

No era fácil. A pesar de que no era una competencia, todos los pedalistas se prepararon a conciencia para afrontar el reto personal de completar satisfactoriamente el paseo.

 

Uno de los objetivos del paseo era demostrar que el ciclismo en Panamá ha crecido y que cada día son más los fanáticos y participantes de estas pruebas.

Además, se buscaba llamar la atención de las autoridades para que ayuden a crear conciencia a los conductores, ya que el espacio de los ciclistas debe respetarse y no deben tirarles el carro encima.

 

El paseo.
Todos los ciclistas debían estar en Colón desde las 5:30 a.m. para organizarse y colocarse en la línea de salida e iniciar un recorrido extremo, largo y complicado.

A pesar de que el sol ni siquiera había salido, ya había fanáticos y curiosos que estaban a la expectativa de todo lo que estaban haciendo los pedalistas que recorrerían Panamá de océano a océano.

La partida fue muy llamativa, pues todos los ciclistas se colocaron juntos sin orden específico para iniciar la travesía, y así se mantuvieron durante gran parte del recorrido.

 

Pero no todo fue color de rosa, pues el mal estado de las calles y los conductores con poca cortesía retrasaron la llegada de los ciclistas y en ocasiones cerraban el paso.

Al final, eso no fue impedimento para que todos llegaran a la meta. Algunos cansados, con camisetas abiertas y dando las últimas, pero con la satisfacción de saber que habían hecho lo que muchos ni siquiera pensarían realizar: recorrer el país de océano a océano en bicicleta.

Todos ganaron.
En esta prueba no hubo ganadores ni tiempo, ya que era un reto personal.

 

En el Causeway de Amador (el final de la prueba), había carpas, refrescos y familiares de los competidores que los esperaban para iniciar una gran fiesta al aire libre.

Participaron ciclistas de todas las provincias, como muestra de la unión que hay entre todos ellos.

Todos estaban identificados con los uniformes de sus clubes y portaban los elementos de seguridad necesarios cuando se acercaban al punto final.

Fue entonces cuando todos se olvidaron del pelotón y comenzaron a apretar el paso para llegar más rápido, pues la ansiedad de llegar a la meta les subía la adrenalina a todos y cada vez pedaleaban más fuerte, pero por inercia, como respuesta a lo dice el subconsciente.

El cierre.
Para la mayoría de los competidores, las partes más complicadas fueron los "sprint", pues utilizaban mucha fuerza y eran seguidos, pero tenían que hacerlo para alcanzar el objetivo: completar el Ocean to Ocean de Ciclismo 2008.


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377936
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América