Por allá en 1953, con un gran despliegue de lujo y máximas medidas de seguridad un suntuoso carruaje se desplazaba por las calles de Colón, escoltado por un considerable número de guardaespaldas armados con metralletas y otras armas de fuego.
¡De pronto! Un hombre vestido con fino uniforme de militar dio la orden al cochero de parar frente a un grupo de bulliciosos chiquillos que intercambiaban golpes en un improvisado cuadrilátero ubicado en la Calle Cuarta de Colón.
El militar acompañado de su bella esposa se baja del carruaje y extrayendo varios billetes de a 100 dólares se los reparte a los infantes trompadachines, quienes no pueden dar crédito a la exorbitante suma (en aquella época era un dineral) que tenían en sus manos.
Luego de premiar a los pequeños, el carruaje con sus ilustres pasajeros tomó rumbo al Hotel Washignton. Cuando hubo una buena distancia, uno de los guardaespaldas se regresó para notificar a los azorados chiquillos que quienes les había gratificado tan generosamente eran nada más y nada menos que el mismísimo General y presidente argentino José Domingo Perón y su atractiva esposa Evita.
Entre los afortunados muchachos premiados por el General Perón y su esposa se encontraba Ismael Laguna, que luego se convertiría en el segundo campeón mundial de boxeo nacido en Panamá.
La vida de Ismael Laguna, como muchos de los grandes campeones del boxeo que ha producido Panamá está llena de coloridas y memorables anécdotas como la que narramos al principio.
Conocido como "El Tigre de Santa Isabel", Ismael Laguna Meneses es el tercer panameño que tendrá el honor de entrar al Salón Internacional del Boxeo.
DE SANTA ISABEL, SOLO EL APODO
Ismael, que será inducido al reconocido Salón de la Fama del Boxeo el 10 de junio, en Canastota, Nueva York, junto a otras 15 personalidades de este deporte, es hijo de Don Generoso Laguna Martínez y Doña Morestina Meneses, ambos fallecidos. De la unión nacieron 10 hijos, 6 mujeres y 4 varones. Ismael nació junto a su gemelo Carlos Laguna un 28 de junio de 1943 en el Hospital Manuel Amador Guerrero.
Comenta que su gemelo es de una personalidad muy diferente a la suya, pues su par es muy callado, retraído y reservado, contrarió a él que es muy conversón y entrón.
El futuro miembro del Salón de la Fama es padre de 19 hijos, 3 de ellos con su actual esposa Mónica Emérita García Bolaños.
Laguna aclaró de paso, que su apodo más común no se debe a que hubiese nacido en Santa Isabel, sino que en cierta ocasión fue abanderado en una festividad de ese distrito colonense. El ex campeón ligero detalló que nació, creció y vivió gran parte en la ciudad de Colón y no Santa Isabel.
UNA VIDA FORJADA A GOLPES
Isamael Laguna no tuvo una infancia color de rosas. Todo lo contrario creció y se hizo hombre a golpes, a trompadas limpias en las calles de su nativa Colón. Le tocó vender periódicos, limpiar zapatos y fajarse a golpes con muchachos mayores que él cuando fastidiaban a sus compañeros y amigos.
Recuerda que trabajaba en una abatoir (matadero). Le pagaban como 25 centavos por semana lavando, limpiando y salando las pieles de las reses sacrificadas, lo que le valió el apodo de "Cuerito". Sin embargo, los matarifes les daban cubos con manteca (grasa); además de sangre para hacer morcilla, rabos, ubres, patas y pedazos de carne, que vendía en las fondas; lo que le aportaba unos 58 dólares.
Con este dinero ayudaba a su madre que se había quedado sola, luego que su padre se separara de ellos.
"Yo era un pelao de calle. Llegué a ser jefe de una de las bandas más bravas que había en Colón, nos decían los Angelitos del Infierno, cada uno tenía dos dientes de oro. Mi desayuno eran por lo menos 8 a 10 peleas. Nos enfrentábamos a bandas como la Rey de Reyes".
Pero, Laguna aclara que estas bandas no practicaban las acciones delictivas de las de ahora como robar y matar, sino que hacían malandrinadas menores y por supuesto enfrentarse para demostrar su superioridad sobre los otros.
Y estas andanzas le llevarían continuamente a las rejas de las prisiones colonenses, de las que para salir sus padres deberían pagar sanciones de 8:00, 10:00 y hasta 15:00 dólares. Las penas se las aplicaban por las serias lesiones que les ocasionaba a sus contrarios, a quienes reventaba la boca, las narices; además de moretearles los ojos.
Con esa alma de boxeador que siempre tuvo, ni en la cárcel dejaba de tirar golpes. Rememora que en cierta ocasión se había apresado a unos cubanos que había llegado a Colón, según los indicios con las intenciones de desestabilizar el gobierno de turno para introducir la revolución cubana en Panamá. Recuerda a algunos cubanos apodados como El Doctor y El Gallego. A pesar de ser mucho más delgado y pequeño que ellos les hacía la vida imposible y los demás presidiarios se agolpaban para corearlo y apoyarlo.
CHINO MON LO SACO DE LAS CALLES
Ismael Laguna, como a todo muchacho travieso de su época, le encantaba ir a refrescarse dándose un chapuzón en La Playita. Cierto sábado vio un tumulto y pensó que se había ahogado alguien.
Empero, el alborozo no se debía más que a un boxeador profesional llamado Carlos Watson, quien estaba invitando a los presentes a fajarse con él, como nadie quería, "Cuerito" ni lento ni perezoso pidió que le calzaran los guantes ante los asombros de los presentes, pues ante su rival lucía como una "lombriz", ya que pesaba unas 65 libras.
A pesar de ello, Laguna sacó ventaja de su agilidad y rapidez, una de sus grandes cualidades como boxeador y dominó a su contendiente a quien se escabullía como una ardilla y martillaba con continuos golpes que le abrieron una herida.
Un señor llamado Chino Mon, viendo la hazaña del pequeño le acompañó hasta la casa de sus padres y le pidió que lo dejaran entrenar con él, pero su madre se negaba. Sin embargo, el padre logró convencerla aduciendo que era la única manera de sacarlo de las calles y así evitar estar pagando multas.
Luego laguna pasaría a las manos de Curro Dosman, ya que Chino Mon era muy aficionado a la bebida. Una vez casi se ahoga estando dormido ebrio en el local donde entrenaban y que le llamaban la "Cajetita de Fósforo" de Colón. "Cuerito" logró ponerlo a buen recaudo cuando llegó Dosman y le preguntó lo sucedido.
ANDANZAS CON EL PRIMO
Laguna siempre andaba con su primo Félix Meneses (después asesinado por unos antisociales. Sus andanzas con éste siempre lo metía en aprietos. En cierta ocasión se introdujeron en un local abriendo un boquete por la pared y en los estantes había cuatro botellones repletos de monedas y billetes, pero a los que Laguna no le llamaron la mínima atención, sino unos pares de guantes y sweteres.
Posteriormente con unas cuerdas del Puerto de Cristóbal se improvisó un cuadrilátero donde practicaba el boxeo con los muchachos de la calle. A los swteres le pusieron el nombre de grandes boxeadores de la época como Rocky Marciano, Joe Louis. A él le decían "Yorty You Brown".
Y allí los encontró cierto día el General Perón y su esposa Evita. Después de eso se convertiría en el primer panameño en coronarse en su patio como campeón mundial ligero de la AMB un 10 de abril de 1965 en el Juan Demóstenes Aroemena ante el puertorriqueño Carlos Ortiz.
Defendió exitosamente su reinado en dos ocasiones ante Raúl Soriano y Nicolino Loche. Lo perdió ante Carlos Ortiz el 13 de noviembre de 1965.
Durante su carrera de boxeador activo de 1960 a 1971 escribió memorables momentos dentro del ring en diversos puntos del orbe, hazañas que le han valido el mérito de haber sido seleccionado miembro del salón de la Fama.