Las centrales obreras colombianas advirtieron ayer de que la protesta convocada para hoy en el sector estatal es preparatoria de un paro cívico indefinido, si el gobierno no crea un ambiente de confianza que posibilite la negociación de las reformas que afectan a los trabajadores.
El Gobierno acordó con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en diciembre pasado un plan de ajuste en las finanzas públicas, que ha comenzado a repercutir sobre la burocracia, a la que tras varios años de ajustes salariales por encima de la inflación el Gobierno decidió congelarles sus remuneraciones.
El ajuste incluye además un nuevo régimen de pensiones y el Gobierno ha anunciado una reforma laboral que flexibilice la contratación de trabajadores.
El presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Luis Eduardo Garzón, dijo hoy en una rueda de prensa que el diálogo con el gobierno tendrá que girar sobre la solución al alto servicio de la deuda pública, el freno a las importaciones y la aplicación de mano dura al sector financiero.