Aunque el deporte es seguro por sus férreas medidas de seguridad, en algunos países no lo ven bien.
El paintball ha sido considerado un juego inadecuado, que promueve la violencia, por el Parlamento de la provincia de Buenos Aires, en Argentina. La Ley 14.492 (aprobada en diciembre de 2012) regula su uso: está totalmente prohibido para menores de 16 años y solo puede ser jugado por jóvenes entre 16 y 18 años con una autorización escrita de los padres o responsables a cargo.
En un principio, la iniciativa legal propuso la prohibición total para los jugadores menores de 21 años. Las sanciones también son establecidas por la ley, como 30 días de trabajo comunitario u otras modalidades.
Para César Chen, jugador del equipo Wardogs Woodsball en Panamá, este deporte no tiene nada que ver con los militares.
“Ninguno de los chicos que practica este deporte en Wardogs es militar y mucho menos se entrena para crear una guerrilla”, manifestó Chen.