Adiferencia de otras competencias, en la XXVII Vuelta Ciclista Internacional a Chiriquí, cuya partida se dará el próximo 17 de noviembre, los pedales no tendrán que preocuparse por esquivar las agujas.
Este año tampoco está en los planes de los organizadores hacer pruebas antidopajes.... ¿Por qué?
Ambrosio Madrid, presidente del comité organizador de la Vuelta chiricana, manifestó que se les hace difícil practicar pruebas de dopaje porque necesitan un comisario antidopaje, lo que costaría alrededor de B/ 5 mil adicionales.
Comentó que para practicar tales controles tienen que contar con un laboratorio debidamente reconocido por la Unión Ciclista Internacional (UCI).
"Veo difícil que hagamos eso (doping), porque es muy costoso, además las muestras para los análisis no pueden llevarse a cualquier laboratorio", agregó Madrid.
Este año, la Vuelta a Chiriquí se desarrollará sobre 1,400 kilómetros (13 etapas en 12 días de carrera).
Panamá estará representada por los equipos Embutidos Tony, Rodellag, Biretto, Momi-RBK y Rali.
Ocho premios de montaña y 34 metas volantes estarán en juego en el giro chiricano, que estará dotado con B/ 10 mil en premios.