A la administradora de la Autoridad de los Servicios Públicos (ASEP) le sorprende la cantidad de información poco precisa que se difunde a través medios por sectores opuestos a las concesiones hidroeléctricas, pero no pierde la esperanza en que se pueda llegar a acuerdos en la mesa del diálogo una vez las partes tengan la documentación y las explicaciones pertinentes.
Zelmar Rodríguez Crespo atribuye la resistencia, en parte, a la falta de información de quienes miran las hidroeléctricas con recelo, y asegura que estas concesiones no tienen como propósito vender energía, sino garantizar el abastecimiento del mercado local, el cual será cada vez más exigente producto del desarrollo.

Rodríguez confirmó que el 54% de la energía eléctrica del país es producida por hidroeléctricas, y explicó que si aspiramos a que la totalidad se dé con este sistema habría que tener al menos el doble de las 23 centrales que actualmente operan; aunque esto no es recomendable tener como única opción la producción hídrica, ya que esta no mantiene los mismos niveles debido a los cambios hidrológicos, especialmente en la temporada seca.
En el siguiente diálogo, la administradora de la ASEP trata de poner algunos puntos sobre las íes, espantar los fantasmas que rondan las concesiones hidroeléctricas y disipar el mando de dudas que sobre ellas se cierne.
Se dice que el agua es nuestro petróleo, ¿cuál es el potencial hídrico de Panamá y cuál es el valor para generación de energía hidroeléctrica?
Actualmente, la capacidad instalada del país es de 2 mil 38 MW, con una potencia firme de mil 505, que es lo que realmente se puede entregar al sistema en las horas de máxima demanda. De ellos, hay instalados mil 231 MW de generación hidroeléctrica, con una potencia firme de 929 MW. El potencial hidroeléctrico identificado en la República de Panamá a desarrollar es de alrededor de mil 500 MW.
El valor del MWh contratado a plantas hidroeléctricas ronda los $90 por MWh, el cual es mucho más bajo que el valor del MWh contratado a plantas termoeléctricas, el cual ronda los $190 por MWh.
¿En qué región o regiones hay mayor potencial?
El mayor potencial de desarrollo de energía hidroeléctrica en el país se concentra en el área occidental, específicamente en las provincias de Bocas del Toro, Chiriquí y Veraguas.
Según lo que publicó Panamá América recientemente con datos de la ASEP, el 54% de la energía es “hidro”.
¿Cuántas hidroeléctricas están produciendo ese porcentaje?
Actualmente están en operación 23 centrales hidroeléctricas a nivel nacional, y producen el 54% de la generación hidroeléctrica.
¿Cuántas hidroeléctricas tendrían que estar funcionando en el país para completar el 100%?
Si se quisiese abastecer la demanda hoy, cuyo máximo fue de mil 286 MW, con solo hidroeléctricas, se debería tener al menos la misma capacidad instalada que se tiene en la actualidad, que es de 2 mil 38 MW. No obstante, como las plantas hidroeléctricas tienen un régimen hidrológico con baja hidrología durante la estación seca, es muy probable que se requeriría contar con un mayor número de ellas y/o con respaldo de plantas eólicas, las cuales son complementarias; y/o como otra opción, con plantas termoeléctricas.
Ya hay 26 proyectos concesionados y 44 en solicitud.
¿Estos son suficientes?
La demanda de energía eléctrica crece en función al desarrollo económico y social de los pueblos. En este sentido, si el país se sigue desarrollando siempre requerirá contar con energía eléctrica para garantizar un abastecimiento económico, confiable y seguro de la demanda, que actualmente está en mil 286 MW, y que para el 2018 se estima que alcanzará los mil 880 MW. En otras palabras, se requiere la entrada oportuna de los proyectos hidroeléctricos para garantizar el abastecimiento.
¿Qué va a pasar o cuál será el futuro del proyecto de Barro Blanco, por el hecho de estar en un área anexa a la comarca Ngäbe-Buglé?
El proyecto hidroeléctrico Barro Blanco tiene una concesión vigente que establece fechas y plazos para el cumplimiento de los compromisos adquiridos. Es necesario indicar que las estructuras civiles del proyecto Barro Blanco están fuera del área de la comarca Ngäbe-Buglé y áreas anexas, y que el embalse toca una extensión de 6.8 hectáreas del área anexa Bakama, pero ninguna habitada.
¿Cuándo se le dio la concesión? ¿Era permitido?
El proyecto hidroeléctrico Barro Blanco tiene una concesión que fue otorgada por el Estado a través de la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP), de conformidad con las leyes y demás normativas vigentes en la República de Panamá. Además, cabe mencionar que el promotor presentó, en su momento, la anuencia de parte del Congreso Regional Ngäbe-Buglé para la construcción del proyecto en comento.
El pueblo ngäbe se opone a que en sus tierras se construyan hidroeléctricas porque causan daños y no le trae beneficios, y otro sector de la comunidad dice que es para venderla al extranjero. ¿Cuál es la realidad?
La realidad es que los proyectos hidroeléctricos bien llevados, con las supervisiones adecuadas tanto ambientales como sociales, tienen impactos mínimos en el ambiente y el entorno social. Inclusive pueden beneficiar a las comunidades, ya que existen mecanismos de prevención, mitigación y compensación dentro de los estudios de impacto ambiental que mejoran las condiciones sociales y económicas de las comunidades dentro del área de influencia de los proyectos. Además, en el desarrollo de proyectos hidroeléctricos pueden impulsarse otros proyectos como turismo, acueductos, pesca, sistemas de riego y otros. Es necesario tener presente que las interconexiones regionales permiten hacer intercambio de energía con otros países, y no solo para exportar de Panamá hacia el resto de América Central, también Panamá compra de esos países energía eléctrica.
Es importante mencionar que la Organización de las Naciones Unidas reconoce la generación de energía eléctrica a través de hidroeléctricas como una fuente de generación renovable y limpia, por ende amigable al ambiente; por lo que a dichos proyectos se les otorga bonos de carbono en función de la reducción de gases de efecto invernadero asociados a la sustitución de la generación con combustibles fósiles.
En el foro con la Cámara de Comercio se habló de beneficios millonarios (inversiones) a las comunidades donde se han hecho proyectos, eso está normado.
¿Hay pruebas de ello? Le pregunto porque causó mucha sorpresa lo que dijo un enviado de AES.
Esta pregunta debiese dirigirse a la empresa AES Panamá, S. A., para que se den los detalles y pruebas de lo indicado en dicho foro. Lo que sí es cierto es que la ANAM supervisa el cumplimiento de las medidas compensatorias contempladas en los estudios de impacto ambiental, producto de los impactos ambientales ocasionados, que incluyen obras de interés social.
Panamá vende energía al extranjero.
¿Con regularidad se hace?
Los intercambios de energía entre países de América Central se realizan desde hace años, a través de líneas de interconexión entre países. Como ejemplo podemos mencionar que, en el año 2011, dentro del total de energía intercambiada entre Panamá y el resto de países de América Central se tuvo como resultado que, en el neto, Panamá compró energía un 90% y vendió a otros países un 10%.
¿Cuándo podríamos aspirar los usuarios a pagar una energía más barata cónsona con nuestro recurso hídrico?
Cuando reemplacemos la generación termoeléctrica que utilizan combustibles líquidos fósiles por generación hidroeléctrica, y que dichas plantas termoeléctricas se utilicen únicamente como unidades de reserva para garantizar el suministro, podremos tener energía eléctrica a niveles de precio razonables y estables en el tiempo. Adicionalmente, es importante que exista un ahorro permanente de parte de los usuarios, ya que la energía más barata es la que se ahorra.
¿Existe alguna nueva tendencia para el manejo de las “hidros” que no cause daños? ¿Hay algún modelo en Panamá?
Inicialmente en Panamá se desarrollaron y planificaron proyectos hidroeléctricos de regulación con grandes embalses, estos proyectos inundaban grandes extensiones de tierra. Posteriormente, para disminuir este tipo de afectaciones hoy en día todas las hidroeléctricas que se desarrollan y planifican en Panamá son de pasada, las cuales en términos generales tienen embalses muy pequeños, y por tanto sus afectaciones son mínimas en cuanto al área a inundar.