Desde pequeño, la vida de Omar Tejeira ha estado ligada al golf. Siendo un niño, su padre lo buscaba al salir de la escuela para recorrer los “greens”. Con el pasar del tiempo, estos paseos dejaron de ser una afición y se convirtieron en su gran pasión. A sus 20 años, este golfista “amateur” tiene su norte claro: convertirse en un destacado profesional de esta disciplina, y va en el camino correcto.
“Yo estoy totalmente comprometido con volverme profesional. Sé que va a ser difícil y que me va a tomar mucho sacrificio y tiempo”, enfatizó el bastonero mientras recorríamos los “fairways” del Summit Golf Club.
Esta temporada, el egresado del Colegio La Salle se proclamó campeón en dos ocasiones en el circuito universitario estadounidense con la St. Thomas University, su casa de estudio.
El fin de semana del 26 de marzo se adjudicó The Marine Corps Invitational, celebrado en el Camp LeJune en Carolina del Norte, donde terminaría las tres rondas con 204 impactos (69-64-71).
Posteriormente, el cinco de abril, después de haber capeado tres días de condiciones adversas (jugando con un viento de más de 30 mph, con mucha humedad y calor) se hizo con el Bobcat Invitational, que se llevo acabó en el Don Shula’s Golf Club en Florida, al cerrar con 218 golpes (71-71-76) y después de disputar cinco hoyos de desempate.
Ya en el 2010 el joven se había consagrado en The Sun Conference Championship.
Antes de viajar a Estados Unidos, Tejeira ya era reconocido en Panamá, ya que por varios años fue el claro dominador del Ranking Nacional Infantil Juvenil Apagolf, categoría Sub-18.
¿Cómo evalúas tu desempeño en lo que va del año?
“Tuve un buen comienzo de año, me gané dos torneos seguidos y creo que le he encontrado ese clic a mi juego. Ahora, simplemente es cuestión de mantenerlo. Estoy entusiasmado y optimista con respecto a la próxima temporada, que empieza en octubre, pero necesito ser paciente porque tengo que volver a entrar al mismo ritmo de competición. No es fácil ganar en ‘college’, ya que hay muchos jugadores que tienen las mismas metas que yo”.
¿Cuáles son tus aspiraciones a corto plazo en el golf universitario?
“Casualmente conversaba de eso con mi entrenador Wilman Beltrán y le decía que antes de graduarme, en los dos próximos años, quiero ganar cinco torneos o más. Y creo que puedo lograrlo porque tengo mucha más experiencia y estoy jugando mucho mejor que antes; además de que quiero clasificar para ciertos torneos en Estados Unidos”.
¿Cuáles son esos torneos?
“Todos los años intento clasificar para el US Open. De hecho, en agosto voy a tratar de clasificar para el US Amateur. También he estado aplicando para un torneo que se llama Western Amateur Championship, que para muchos es el ‘masters’ de los torneos ‘amateurs’ en el mundo. Pero, los jugadores no se clasifican para el mismo, sino que se juega por invitación y para eso tienes que tener una buena posición en la clasificación mundial. Sé que tengo que trabajar mi camino hacia esa invitación”.
¿En qué posición del Ranking Amateur estás?
“La última vez que chequeé en el Ranking Mundial Amateur estaba de 800 y algo”.
¿Qué es lo que te hace falta para dar ese paso a la profesionalidad?
“Más experiencia, práctica y la oportunidad”.
¿Cómo vez la posibilidad de participar en el Tour Nationwide?
“Ojalá algún día tenga la oportunidad de hacerlo. Me siento muy capaz. Y creo que pudiera hacer un buen papel, inclusive ya, pero tengo que seguir practicando y esperar”.
¿Después de jugar tanto tiempo en Estados Unidos, qué extrañas de las canchas de Panamá?
“Más que todo extraño a la gente. Allá estoy en otro ‘mood’, aquí juego con mi papá, un tío y mis amigos de toda la vida, y eso es lo que más me hace falta. Además de que pares 3, 4 y 5 hay en todos lados”.
El bastonero, quien está en suelo patrio a la espera de que empiece el próximo cuatrimestre, ha aprovechado al máximo su tiempo aquí. En el I Encuentro de Golf IUBank terminó con 69 golpes, con los que se llevó el primer Gross en la categoría especial de “handicap” 0-5, y en el Torneo de Golf Empresarial el segundo Gross recayó sobre el grupo conformado por él, Ricardo Lee y Max Escobar, al sumar 67.
Hoy el joven emprende un nuevo reto: conquistar el Abierto de Colombia.