Tiger Woods es el rey de Bay Hill por octava vez y vuelve a colocarse en la cima del golf al arrebatar a Rory Mcilroy el sitial de número 1 en el mundo.
En sus últimas 20 salidas tiene 6 triunfos y la intimidación y aura que trae al campo ya se vuelve a sentir como antes. Muchos dudaban que después de lesiones de rodilla, escándalos matrimoniales, cambios de caddy, coach y patrocinios, Woods podría regresar a la cima.
La verdad es que yo tampoco lo pensaba, ya que parecía como si se le hubiera olvidado cómo jugar, lo que se veía tan fácil se había puesto tan complicado que parecía una misión imposible. Aunque todavía se ven errores muy claros en el drive y en malos tiros, su juego corto y en especial el putt le han regresado a sus niveles anteriores. Yo creo que todos estamos claros que no es imbatible como lo era en el año 2000, pero después de ver a muchos desfilar por el puesto de número 1 del mundo y a varios otros ganar majors es increíble ver a Tiger ganar en los torneos grandes y a los demás desaparecer. Eldrick es su verdadero primer nombre y creo que debemos de regresar a sus principios como estoy seguro que él lo ha hecho.
Sabemos que ahora tiene una nueva novia y que la relación con su ex y sus hijos está bien. Nos imaginamos que ha regresado a sus niveles de práctica y que ha vuelto a encontrar esa satisfacción en el juego de golf que te empuja a querer jugar más y en el caso de Tiger es de ganarle a todos y ganar los majors.
La travesía de Eldrick ha sido una de niño prodigio, desde muy joven, y su norte estaba claro y marcado por su padre a que todos lo supiéramos, era solo cuestión de cuándo y no de cómo. Ahora que ya hemos visto su carrera, creo que apreciaremos más su levante de las cenizas para volver a cargar el deporte del golf y de ser el jugador a quien todos tienen que medirse si quieren ganar.
El final del lunes en Bay Hill fue bastante rutinario, como suelen ser los torneos en los que Tiger va en punta. Aunque Ricky Fowler metió buenos putts de birdie , al final cometió un error en el 16 que dejó a Woods terminar sin presión. Justin Rose, quien jugó muy bien y quedó segundo, será alguien al cual hay que ponerle atención en Augusta, ya que ha sido líder allí varias veces y se ha caído con la presión. El PGA Tour ahora va dos semanas a Texas antes de que llegue a Augusta a la catedral del golf y volvamos a pegarnos a la televisión a ver las bellas Azaleas, Dogwoods, camelias y el golf que se juega en uno de los lugares más preciosos para jugar. El golf se respira y se vive en Augusta National, el ambiente se siente, la tradición y los tiros de los campeones se reviven en todo momento. Yo considero que hay que ir por lo menos una vez en la vida como golfista a vivir esta experiencia y ver con sus propios ojos lo que no se percibe en televisión, sentir el silencio y la emoción entre los pinos de Georgia.
En el Web.com ganó en Louisiana, Edward Loar, graduando de Oklahoma State, que se impuso en el Panamá Claro Championship de 2012. Loar, quien tuvo una excelente semana, le ganó por 2 a Morgan Hoffman, quien es graduando de la misma Universidad. La gira ahora se dirige a São Paulo, Brasil, por primera vez.
En el Pga Tour de Latinoamérica ganó, por primera vez, Manuel Villegas con un 8 bajo par en Guadalajara. El hermanito de Camilo finalmente nos probó que tiene juego para ganar y esperemos que continúe ascendiendo.