Deportes

Espiño: una cuadra y 27 historias

El promotor reconoció que en algunas de sus cartillas no le han salido las cosas bien.


EL BOXEO es un deporte complicado y a veces poco rentable; sin embargo, los lazos que puedan existir entre un promotor y un grupo de boxeadores de estratos humildes pueden ser los motivos que los mantengan en el negocio de las narices chatas y orejas de coliflor.
Por lo menos, estos son los motivos que, según Rogelio Espiño, lo han mantenido muchas veces cerca de los entarimados, cuando él hubiese preferido mejor tirar la toalla e irse a la ducha.
Abordamos al promotor en medio de una ceremonia donde el presidente de la República, Martín Torrijos, nombraba embajadores deportivos a dos de sus principales boxeadores: Celestino "Pelenchín" Caballero y Vicente "El Loco" Mosquera.
Espiño es propietario de Promociones y Eventos del Istmo, promotora que organiza la mayor cantidad de cartillas al año en Panamá, y a la vez es el manejador de la cuadra más grande del país, "Los Rockeros".
El apoderado no sólo se desenvuelve en el mundo del pugilismo, ya que maneja una mueblería, una financiera y muy pronto, desea abrir una discoteca, esto sin contar otros negocios familiares, como un hotel, una empresa de bienes raíces y hasta una cantera.
Este personaje de nuestro boxeo actual nació en Panamá el 10 de marzo de 1970, pero sus padres son de Galicia, España, hecho que explica su fascinación por tocar la gaita.
Casado con la chiricana Cindy Pittí, con quien tiene un hijo de tres años llamado José Alberto, Espiño confiesa que se siente más panameño que español, pero que ha sido a través del boxeo que ha logrado comprender los enormes sacrificios que pasa la gente humilde para lograr sus sueños.
Espiño, promotor desde finales de la década de 1990, conversó con Panamá América sobre esos mismos sueños de superación que lo han llevado a mantenerse dentro de este deporte, que económicamente no le rinde frutos.
"Bueno, quien me introdujo en esto fue "Rockero" Alcázar, a quien ayudé económicamente a inicios de su carrera, y lo hice sin ningún tipo de interés. Hasta que un día me solicitó que lo ayudará a hacer boxeo, y sin darme cuenta quedé metido como promotor".
"La verdad, ni me imaginaba que tendría cuadra; es más, no pensé quedarme en el boxeo".


"Curiosamente, saqué la cuenta recientemente y tengo 27 boxeadores".
"No tengo quejas de la convivencia con ellos. La mayoría son jóvenes humildes que no son exigentes, bueno, sólo que quieren pelear a cada rato. Por ejemplo, Luis Andrés Pineda, quien está algo inactivo, cuando me ve, siempre me pregunta: jefe cuando hay pelea".
"Me gusta trabajar con púgiles nacionales, pero una vez, un conocido en Venezuela me pidió ayuda con algunos prospectos, debido a que él no podía por la situación que vive ese país. Me envió a Carlos Campos y Jean Piero Pérez, luego a Edgar Velásquez, a su vez, estos han corrido la voz a otros y han llegado más. En realidad son buenos, tienen buena técnica por su trayectoria aficionada, pero les falta ese instinto del boxeador panameño. Si se combinan estas cosas da resultado, por lo cual no estoy arrepentido.
"Es una pregunta algo difícil de responder". Cuando "Rockero" se hizo campeón, me sentí muy bien; fue algo grande para mí como promotor y manejador en Panamá. Ver cómo la gente lo apoyó fue importante. Otro momento algo distinto, cuando "El Loco" Mosquera ganó el título en Nueva York, lo único es que no pudimos celebrar porque teníamos que montarnos en un avión para venir a casa.
"La muerte de Alcázar. Fue duro ese momento. Le confieso que en ese momento pensé retirarme del boxeo. Esta situación personalmente fue difícil, sumado a otras insatisfacciones que tuve, además de haber perdido mucho dinero en el boxeo, sólo pasaba por la mente irme con la cabeza en alto".
"Muchas personas me hablaron que no podía porque ya tenía otros compromisos; tenía a otros boxeadores como "Pelenchín", Wilmer Gómez, además de otros nuevos como: "Ban Ban" Acosta, "Shanghai" Melo, Ameth Díaz y Whyber García. En ese momento, el boxeo nacional atravesaba un momento difícil; la muerte de Alcázar fue un duro golpe cuando el pugilismo se intentaba levantar, por lo que abandonarlo a ellos sería frustrante, por eso me quedé a intentarlo de nuevo".
"Sí, confiaba en "Pelenchín" y todavía confío en Whyber García, aunque falta en él algo de constancia. Luego apareció "El Loco", en quien también confié".
"Por sus deseos, por sus ganas. Ellos son panameños humildes que lucharon por lo que quieren, se han ganado sus méritos a pulso. Me siento orgulloso de ellos".
"He realizado casi 40 cartillas como promotor, y sólo he ganado en las peleas en que "Pelenchín" disputó el título del mundo. Logré empatar gastos cuando Pineda se midió a Tito Mendoza. En las demás, un poco más y un poco menos, he perdido dinero. Es más, tengo una próxima velada el 10 de junio, y creo que en esa también perderé".
"Tengo un compromiso, además tengo la extraña costumbre de creer cada vez que pierdo, que en la siguiente me irá mejor. Francamente, hay cosas en el medio local que hacen que las veladas no salgan como piensas, pero ha sido la convivencia con los muchachos, a quienes considero grandes figuras, las que me hacen seguir".
"Lo que creo es que me falta mucho por aprender. A veces, me siento preocupado porque no tengo la capacidad de hacer todo por ellos, por lo que busco asesoría todos los días de los que más saben. Sé que cometo errores, pero son sin mala intención".
"No soy el artífice de lo que ocurre en el boxeo panameño, pero no voy a pecar de humilde, porque sí he brindado mi aporte al boxeo, en especial, a un grupo de boxeadores destacados, que le brindan alegría a este país. No soy la figura principal tampoco, esto que vemos ahora en nuestro boxeo es la unión de una serie de piezas donde yo soy una".


"De no haber estado, considero que el boxeo sí hubiese levantado. Boxeadores como Roberto "La Araña" Vásquez, "Pelenchín" y "El Loco" son prueba del talento que tenemos en Panamá, ellos hubiesen llegado a su destino con o sin mi presencia".
"A mi cuadra (piensa por un momento), el boxeo cambia tanto y tan rápido, cambia por minutos. Hoy tenemos la certeza de algo y mañana no, por ejemplo, ese es el caso de Guillermo Jones, hoy tenemos una pelea de título para él y a los minutos se esfuma. El boxeo es inestable, es por eso que no puedo precisar la respuesta y sólo confió en que los valores de la cuadra puedan, dentro de un par de años, tomar la antorcha de nuestros campeones. Y sobre mí, no sé donde estaré, aunque estoy seguro que será en el boxeo".
La entrevista termina; Espiño se despide porque se acerca "El Loco" Mosquera, a quien esperaba para conversar sobre su partida al campo de concentración de Punta Chame. Luego de resuelto este tema, sigue "Pelenchín", quien espera ansiosamente la oportunidad de dejar de ser campeón interino, esto sin contar a los otros 25 púgiles que, al igual que ellos dos, esperan que su manejador los lleve más cerca de la gloria dentro de este deporte.

 

fecha edicion
old id
237367
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América