Estados Unidos, a falta de tres partidos para revalidar el oro olímpico de Pekín 2008, comienza hoy su esprín final con un choque en cuartos de final contra Australia, un equipo que ha encajado dos derrotas en la fase preliminar del baloncesto masculino.
Los estadounidenses llegan al encuentro siendo el único equipo que mantiene su condición de invicto en Londres 2012, en tanto que su rival oceánico cayó frente a España y Brasil.
“Siempre he tenido un respeto increíble por la competitividad de todos los equipos australianos, particularmente en el baloncesto”, dijo el técnico estadounidense, Mike Krzyzewski.
“Juegan con mucho corazón y están bien entrenados”, agregó.