Un nuevo movimiento telúrico volvió a encender las alarmas en el país. El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá (UP) reportó un sismo de magnitud 5.1 localizado a 24 kilómetros al noreste de Tonosí, en la provincia de Los Santos, a las 8:42 de la mañana.
El evento generó zozobra entre la población, que reaccionó rápidamente en redes sociales y áreas comunitarias ante la sacudida, pues ocurrió en un contexto de alta sensibilidad sísmica para el país, que aún mantiene fresco el recuerdo del pasado 9 de octubre.
Dicho temblor no solo obligó a la evacuación masiva de edificios públicos y privados, sino que también provocó la paralización preventiva de infraestructuras clave como el Metro de Panamá para inspecciones de seguridad.
Panamá registra en promedio más de 1,800 temblores al año debido a su compleja ubicación tectónica, donde interactúan las placas de Coco, Nazca, del Caribe y el bloque de Panamá. Sin embargo, la recurrencia de eventos perceptibles en las últimas semanas ha llevado a la ciudadanía a mantenerse en un estado de constante vigilancia.
Tras el sismo a inicios del mes de octubre, los equipos de emergencia del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) mantienen los monitoreos correspondientes para evaluar la estabilidad de infraestructuras a nivel nacional.
Las autoridades reiteraron a la población la importancia de conservar la calma ante estos eventos, mantener identificadas las rutas de evacuación en hogares y puestos de trabajo, y seguir únicamente los reportes emitidos por los canales oficiales.