La selección de Estados Unidos vuelve a estar presente en las semifinales de la Copa Oro, torneo en el que defiende el título y su rival, Jamaica, se ha convertido en el equipo revelación en lo que va de competición.
Estados Unidos llegó a las semifinales con total comodidad, pero con un fútbol poco convincente y sin que los rivales le hayan exigido ofrecer más de lo justo a la hora de ganar.
El combinado nacional que dirige el alemán J rgen Klinsmann no conoce la derrota en los cuatro partidos que ha disputado y tan sólo cedió un empate frente a Panamá (1-1) en la fase de grupos, donde ganó 2-1 a Honduras y 1-0 a Haití y goleó por 6-0 a Cuba.
Klinsmann reconoce que el partido ante Cuba no debe ser referencia de cara al duelo que tendrán este miércoles en el Georgia Dome, de Atlanta, frente a Jamaica.