Aunque el tiempo corre y atenta con la culminación de los trabajos de acondicionamiento de los estadios para el XXXIX Campeonato Mundial de Béisbol, aún persiste la confianza de que los arreglos estén listos antes del inicio del torneo el 1 de octubre.
“Sé que estamos contra el reloj, pero creo que los trabajos estarán listos”, manifestó ayer el presidente de la Confederación Panamericana de Béisbol (COPABE), Eduardo De Bello.
Los inconvenientes, propios de obras de este tipo, son para De Bello la causa principal que han impedido que las reparaciones se realicen con mayor rapidez, pero considera que eso no provocará que se dejen de disputar los partidos de esa cita internacional.
“Quizás queden algunos detalles de los trabajos que no estén listos, pero se podrán jugar los partidos”, precisó De Bello.
A salir adelante.
El jefe de COPABE manifestó que en un estadio como el Omar Torrijos de Santiago, donde se necesitan intensificar las reparaciones, se requerirá de apoyar a la empresa encargada de esa labor con más personal para terminar los arreglos.
“Lo positivo es que se están haciendo los correctivos para agilizar las reparaciones”, señaló De Bello.
El también miembro de la Federación Internacional de Béisbol (IBAF) puntualizó que esa organización solo puede observar si los trabajos se cumplen como están programados.
“Posiblemente la IBAF envíe a un inspector para que vea los avances de los trabajos cuando falte un mes para que el Mundial inicie”, indicó. “La IBAF no puede intervenir en el proceso de las reparaciones”.
Para De Bello, lo que queda por hacer en este momento es observar y trabajar fuerte para que todos los estadios estén en las mejores condiciones posibles.