El ruso Iván Úkhov, quien se proclamó el pasado martes campeón olímpico de salto de altura, reconoció ayer que estuvo a punto de ser descalificado tras perder misteriosamente la camiseta con su nombre.
"La camiseta desapareció sin dejar rastro. Siempre la coloco en la bolsa tras cada salto y en esta ocasión no la encontré en el lugar habitual", dijo Úkhov a la prensa rusa.
Úkhov, quien no dio opción a sus rivales al saltar a la primera los 2,36 y 2,38 metros, reconoció que su compatriota, Andréi Silnov, campeón olímpico en Pekíin 2008, le salvó al prestarle su camiseta.