Un tribunal de Ginebra rechazó ayer la puesta en libertad provisional de un ex-cónsul honorario del Paraguay, sobrino político del ex-dictador paraguayo Alfredo Stroessner, detenido en Suiza por estafa tras su extradición el pasado mes de diciembre.
Gustavo Gramont Beres, 68 años, de nacionalidad argentina y uruguaya, solicitó la libertad alegando haber sido condenado ya a 7 años de prisión en Paraguay por el mismo delito.
Los jueces rechazaron la demanda al considerar que los hechos que se le reprochan en Suiza -falsedad documental y estafa- no son idénticos a aquellos por los que fue condenado en Paraguay.
La justicia suiza acusa a Gustavo Gramont Beres de haber utilizado su condición de cónsul entre 1986 et 1991 para obtener créditos.
Gramont habría entregado cheques sin fondo por valor de 2,5 millones de francos (1,7 millones de dólares) a una pareja de acreedores, en el marco de una fallida operación financiera. Además, obtuvo de un sindicato de bancos europeos créditos por 100 millones de francos (71 millones de dólares) para operaciones en Paraguay, que nunca se concretaron.
Gramont Beres es sobrino político de Stroessner, que ocupó el poder entre 1954 y 1989. Purgó ocho años de prisión en Paraguay antes de ser extraditado a Suiza el 22 de diciembre. Asunción lo envió a Suiza con la esperanza de que su comparecencia ante la justicia de Ginebra permita a Paraguay no tener que pagar por sus estafas.
Los bancos estafados, entre ellos Paribas y Overland Trust Bank, piden a Paraguay el reembolso de los 100 millones de francos concedidos gracias a la presentación de documentos oficiales.
Paraguay asegura que estos documentos fueron falsificados, y no aprobados por el congreso, como estipula la constitución.