El ex gobernador del Estado de Quintana Roo (frente al mar Caribe), Mario Villanueva, investigado por sus presuntos vínculos con el narcotráfico, reconoció que huyó de su "terruño" para no ser encarceldo y se declaró "perseguido político" en una carta divulgada este martes.
"Acosado por una investigación dirigida a incriminarme a toda costa en delitos de tráfico y consumo de drogas, me vi en la necesidad de abandonar mi terruño para no ser objeto del encarcelamiento en Almoloya (la cárcel de alta seguridad)", escribió sin precisar hacia dónde se dirigió.
Sin embargo, el diario La Jornada publicó este martes que "un importante colaborador del ex gobernante" dijo que desde el domingo 28 de marzo "ya no supimos nada de él. Sólo sabemos que está fuera del país, en Panamá".
Villanueva no asistió la noche del lunes a la entrega de las riendas del Estado a su sucesor Joaquín Hendricks, ambos del PRI (Partido Revolucionario Institucional, en el poder); Quintana Roo, famoso por el balneario de Cancún, fue convertido por el poderoso cártel de Juárez, según la justicia federal, en "trampolín" para introducir toneladas de cocaína a Estados Unidos.
"Se me persigue por razones estrictamente políticas en un momento delicado para la evolución del sistema de partidos y el PRI de cara al proceso de la sucesión presidencial del año 2000", argumentó el ex mandatario estatal.
"Me acusan de protección, transporte, posesión e introducción ilegal al país de droga (...) es absurdo y ridículo, más aún cuando todo lo relativo al narcotráfico es competencia exclusiva de las autoridades federales", detalló.
Villanueva se pregunto que "si fuera cierto lo que dicen, dónde estaban ellos, los responsables federales a quienes corresponde la vigilancia y resguardo de nuestros aeropuertos? Es que fueron mis cómplices estos seis años? Es que fueron ineptos todos? Por qué hasta hoy me acusan, en los últimos cinco meses de mi mandato?".
El ex gobernante afirmó que "existe una maquinación perversa, fabricando pruebas para incriminarme en delitos contra la salud y llevarme a la cárcel al término de mi mandato".
Villanueva se negó a testificar ante el zar antidrogas, Mariano Herrán, en cuatro ocasiones durante las últimos días de su mandato, amparándose en su fuero constitucional, que terminó el lunes.