La exhibición en Japón de la momia de una adolescente al parecer sacrificada en un rito inca hace m s de 300 años ha desatado una controversia sobre una supuesta maldición que caería sobre quienes tienen alguna vinculación con sus restos.
Los pobladores del pequeño distrito andino de Cabanaconde, 670 kilómetros al sudeste de Lima, donde se halló la tumba de la pequeña doncella inca hace casi cuatro años, reclaman la propiedad y el derecho de exhibir la momia, temiendo que de lo contrario caería alguna maldición.
La momia fue trasladada en marzo a Japón para ser exhibida durante 15 meses con ocasión del centenario de la migración japonesa a Perú. El traslado ha desatado encontradas posiciones entre antropólogos, historiadores, museólogos, periodistas y los propios pobladores de la zona.
"Los cabanacondinos viajaremos hasta Lima para pedir al presidente Alberto Fujimori la devolución de Juanita, porque ella no descansará tranquila hasta que no retorne a su tierra", dijo a la