Todavía no ha cicatrizado la herida que produjo en Inglaterra el fallo polémico con el que Johnny Nelson conservara su cetro crucero de la OMB, ante el púgil panameño Guillermo Jones, el pasado sábado. El entrenador de Mike Tyson, Stacey McKinley y el ex campeón crucero de la Federación Internacional, Gleen McCrory estuvieron en la pelea.
En un veredicto cuestionado por los fanáticos de casa, el juez español Manuel Oliver favoreció a Nelson 116-113. Frank Cairo dio 115-113 en favor de Jones y Larry Hazzard hijo vio un empate a 114.
Fanáticos, entrenadores y todos en el boxeo, no están de acuerdo con este tipo de decisiones, dijo McKinley quien estuvo en la esquina de Tyson cuando perdió con Lennox Lewis, en junio pasado.
Creo que Nelson tuvo unos dos rounds buenos. El corrió, pero no hizo una pelea. Pienso que probablemente lanzó tres golpes muy efectivos en todo el encuentro.
Este resultado es una desgracia, esta es una de las peores decisiones que se han dado en el mundo. Estuve involucrado en muchas peleas de título y sé cuando alguien gana o pierde y Guillermo Jones fue el claro ganador del combate. McCrory, quien estaba en el ringside trabajando para la televisión, también condenó al juez.
Esta decisión es absolutamente diabólica, dijo el ex campeón mundial, quien tenía al panameño ganando por cinco rounds. McCrory comentó que después de haber peleado como lo estaba haciendo a Nelson le debería dar pena levantar los brazos al final del combate. Fue descuidado en la pelea, totalmente equivocado. Jones fue víctima de un robo mundial y debe sentirse muy mal. "Eso fue ridículo lo que pasó ahí". Nelson dijo que así son las decisiones y yo soy el campeón.