Hay dos verdades sobre las cuales no admitiré opiniones en contra: la yegua Yeyeraka está salada y los comisarios son perversos.
La noche del jueves 22 de agosto esta potranca, que apenas alcanza el rango de regular, se impuso por una hora sobre una agrupación bastante inferior. En esa oportunidad fue guiada por el aprendiz Kevin Howell. Pocos después de pasar el disco de las sentencias se presentó un reclamo en contra de la ganadora, el cual fue acogido debido a que "se observó que a pocos metros de la partida Yeyeraka baja y chopetea a Kalimba".
Aunque hubo muchas caras largas en esa oportunidad, por el hecho de que se trataba de una inmensa favorita, no había mucho que hacer porque, efectivamente, hubo un descontrol del jinete Howell lo cual dio lugar al estorbo.
Dos semanas después, los mentores de Yeyeraka vinieron por la revancha y para ello se hicieron de los servicios del líder de la estadística de jinetes, Luis Arango. Una vez más Yeyeraka cargaba con toda la plata de la gente y, de nuevo, fue distanciada.
Ese día, el jueves 5 de septiembre, no se pareció en nada al 22 de agosto. En la filmación de la carrera se aprecia con claridad que Yeyeraka sale desde su carril con solvencia y que la yegua que tiene a su lado (Mi Chula) salta de la gatera "con mucha intención hacia la derecha" y se topa con la favorita.
Eso fue lo que vimos nosotros y la inmensa mayoría de los hípicos, pero el Cuerpo de Comisarios observó otra cosa, para no decir otra carrera.
Anotaron en su informe que "a través de la Patrulla Fílmica (Torre 2) se observó que a pocos metros de la partida Yeyeraka baja y chopetea a European Dreams y más adelante Mi Chula sube y también chopetea a European Dreams, por lo que se acoge el reclamo presentado contra el jinete Luis Arango (Yeyeraka) y se distancia de la primera (1.ª) a la tercera (3.ª) posición".
Como estaban convencidos de su error, procedieron a suspender con seis reuniones al jinete Arango por el supuesto estorbo que ocasionó. Y como es rutinario, el caso fue trasladado a la Comisión Nacional de Carreras, la cual decidió levantar los efectos de la resolución mediante la cual se castigaba al látigo debido a que, obviamente, no hubo ningún estorbo, por lo menos de parte de Yeyeraka y su jinete.
Una vez más, los apostadores sufrieron las consecuencias de la incompetencia de los comisarios que votaron a favor del distanciamiento y que, a su vez, privaron de una legítima victoria a la cuadra que representa esta yegua.
Siempre van a existir discrepancias sobre los fallos que emita cualquiera que en su momento se desempeñe como juez; eso es plenamente humano. Lo tenebroso surge cuando esos fallos evidencian una ignorancia superlativa, un criterio torcido y una incapacidad para valorar las pruebas como ha sido reiterativo en estos señores que fueron ubicados en esos asientos, que les quedan tan grandes que no les permiten mirar hacia la pista con claridad.
Voy a corregir lo que dije al principio y para añadir otra verdad, porque es cierto que esa yegua parece un rabito de sal y que los comisarios son perversos, pero también es verdad que ellos no son los únicos responsables, gran culpa también la tienen quienes los pusieron en esos puestos porque son tan incompetentes o más que ellos.