Unas 260 personas ocupan desde el domingo la cárcel venezolana El Rodeo I, al este de Caracas, para apoyar a los reclusos de ese penal que protestan por los maltratos y golpes que dicen recibir de los guardias penitenciarios.
Carlos Nieto, de la organización de derechos humanos Una Ventana por la Libertad (UVL), declaró ayer que los 900 reclusos de la cárcel reclaman un trato mejor, presencia de jueces de ejecución penal y fiscales del ministerio público, entre otras peticiones.
"Esta es una protesta diferente a las normales, todo el penal en acuerdo común está protestando por los maltratos que reciben y por la mala alimentación. La semana pasada recibieron una "golpiza" horrible y no hay nadie que chequee nada", dijo Nieto.
Apoyan esas reclamaciones 191 adultos y 69 niños, en su mayoría familiares de los reclusos, que el domingo se negaron a abandonar la cárcel en solidaridad con la protesta.
El encargado de Rehabilitación y Custodia de El Rodeo I, general Fabio Figueredo, declaró ayer que tanto los reclusos como los que les apoyan están tranquilos, y agregó que no se ha desatado ningún hecho de violencia.