Los familiares de algunas de las víctimas dominicanas del avión de American Airlines que se estrelló el lunes en Nueva York analizan la posibilidad de demandar a la aerolínea, informó ayer una organización cívica de la ciudad estadounidense de Miami.
José Alvarez, presidente de la Asociación Pro Integración Dominico Americana, dijo que unos 20 abogados estadounidenses tenían previsto trasladarse a la República Dominicana para ponerse en contacto con los familiares de las víctimas, "con el fin de entablar demandas".
"Si el Gobierno de EU certifica que fue un accidente por negligencia o por fallas técnicas, se analiza la posibilidad de presentar múltiples demandas. Ya muchos familiares han firmado poderes en Santo Domingo con ese objetivo", precisó Alvarez.
El vuelo 587 de American Airlines con destino a Santo Domingo se estrelló poco después de despegar del aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York y perecieron al menos 265 personas, de las cuales unas 180 eran dominicanas. "Vamos a pedir a las autoridades estadounidenses que nos suministren un informe razonable sobre las investigaciones del accidente", agregó el activista.
La Asociación Pro Integración Dominico Americana ha organizado para el fin de semana una misa y una vigilia en Miami por las víctimas dominicanas de ese accidente aéreo y se espera la participación de unos 700 miembros de la comunidad dominicana de esta ciudad.
"La ceremonia religiosa y la vigilia se celebrarán el domingo y las organizaciones dominicanas de Miami oraremos por las víctimas y pediremos por sus familiares", informó Alvarez en una entrevista telefónica.
La misa será oficiada por la mañana por los sacerdotes Federico Catepón y Roberto Garza en la Iglesia Corpus Christi, y por la tarde tendrá lugar la vigilia frente al monumento al Padre de la Patria de la República Dominicana, Juan Pablo Duarte, en el Parque Duarte.
Alvarez explicó que la mayoría de las víctimas dominicanas eran residentes en Nueva York que viajaban a la República Dominicana para pasar la Navidad con sus familiares. Agregó que dos de los fallecidos "se salvaron milagrosamente de los atentados del 11 de septiembre en el World Trade Center", donde trabajaban.