El comandante del ala militar de la guerrilla, Jorge Briceño, reconoció que la organización a la cual pertenece estudia descartar el uso de los cilindros de gas como armas en ataques a poblaciones civiles.
"Hemos cometido errores por lo rudimentario de nuestro armamento e injusticias con nuestros propios amigos", admitió Briceño, en declaraciones reproducidas hoy por periódicos locales.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) han utilizado cilindros de gas de 100 libras como morteros de otros cilindros de 30 ó 40 libras que rellenan con explosivos y municiones. Estos últimos son disparados contra cuarteles de Policía o del Ejército.
La imprecisión de estas armas suele causar muchos daños a las personas y edificaciones que se ubican al lado de los cuarteles.
"Las FARC están analizas únicamente en campos militares donde no hay civiles", sostuvo Briceño, alias el "Mono Jojoy".
El comandante rebelde recordó que si la principal guerrilla del país se define como el "Ejército del Pueblo", "nadie nos va a entender que destruyamos las viviendas o eliminemos a algunos a través de los cilindros".
Distintos organismos nacionales e internacionales han solicitado a las FARC abandonar este tipo de armamento que se empleó en la guerra de Vietnam.
"Los cilindros y los explosivos que fabricamos son contra las Fuerzas Armadas del Estado", recalcó Briceño.
El Ministerio de Defensa decretó el 9 de enero nuevas especificaciones sobre los cilindros de gas, tendientes a establecer un diámetro único y un sistema de identificación para lograr su seguimiento o detectar su desaparición.
Según el Ejército, en los últimos tres años la subversión ha hurtado 31.695 de estas unidades.
Los militares aseguran que el 2000 fueron destruidas 1.091 casas en 83 ataques a poblaciones, de los cuales las FARC serían responsables del 70% de estas acciones donde murieron 83 personas. Mientras en 1999, sólo 160 viviendas fueron arrasadas.
"El incremento dramático de las estadísticas tiene que ver mucho con la transformación de cilindros de gas de uso domésticos en artefactos de poder explosivos", dice el Ejército.
"Es que con ellas es con la que tenemos que enfrentarnos, pero como esos cuarteles y guarniciones están donde se encuentran los civiles, entonces es donde caen las bombas y mueren, pero esa no es nuestra intención", explicó el "Mono Jojoy".