El serbio Janko Tipsarevic sometió a un durísimo castigo al suizo Roger Federer, que necesitó lo mejor de sí mismo, 39 saques directos y cuatro horas y 27 minutos de lucha para doblegar a su rival y alcanzar los octavos de final del Abierto de Australia.
Federer se impuso por 6-7 (5), 7-6 (1), 5-7, 6-1 y 10-8, pero estuvo tres veces a solo tres puntos de una derrota que hubiera abierto las posibilidades reales del español Rafael Nadal de convertirse en nuevo número uno del mundo, si el de Manacor ganase luego el torneo.
El de Basilea sintió en sus carnes la sombra de la derrota ante Tipsarevic, un jugador que entrena ahora el español José Perlas, duro como el granito y que entre sus múltiples tatuajes lleva uno en japonés en su antebrazo derecho que dice: "La belleza salvará el mundo".
Federer no cede un partido en el Abierto de Australia desde las semifinales del 2005 contra el ruso Marat Safin.