La presidenta argentina, Cristina Fernández, encabezó hoy el acto de conmemoración de los 200 años del Ejército argentino en el que recordó que el aprendizaje de estos dos siglos es que "cada vez que este brazo armado confundió su rol y se separó de su pueblo, sufrió amargas derrotas".
"No quiero hacer hincapié sobre ellas porque todos las conocemos y las sufrimos" afirmó la jefa del Estado antes de advertir que "la historia siempre enseña, la virtud de cada uno está en entender y aprender".
Así se expresó la mandataria en calidad de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, quien presidió en el Colegio Militar de la Nación de Buenos Aires el acto conmemorativo de la creación del Ejército, que tuvo lugar el 29 de mayo de 1810 por disposición de la Junta de Gobierno Patrio.
Para Fernández el "hilo conductor" de las "gloriosas victorias" de los próceres de la patria fue el apoyo del pueblo.
"Pudimos construir nuestras victorias más importantes cuando la nación fue eso, pueblo, dirigidas por quienes tuvieron el honor de ser su brazo armado, y cada vez que ese brazo armado confundió su rol y se separó de su pueblo hubo amargas derrotas", aseveró.
En su opinión, el futuro de las Fuerzas Armadas en los próximos cien años está en el "respecto irrestricto" a la Constitución y en el "importante rol" que deben tener en el desarrollo de la industria nacional.
Para el jefe del Ejército, Luis Pozzi, "el único camino posible es el que se transita acatando la Constitución Nacional y respetando los derechos humanos con justicia y pasión con la libertad".
Más de 3.000 efectivos del Ejército y alrededor de 90 vehículos participaron del desfile conmemorativo.