El paso dado por USADA sigue la dirección contraria de una investigación de la Fiscalía de Los Angeles que se cerró en febrero pasado sin cargos contra Armstrong y que derivó de las acusaciones de dopaje que le lanzaron sus excompañeros Floyd Landis y Tyler Hamilton. Hamilton, que cumple oficialmente una suspensión por dopaje de ocho años aunque esté ya retirado, aseguró el 20 de mayo del pasado año a la cadena CBS que vio a Armstrong inyectarse EPO "más de una vez". "Yo vi EPO en su nevera. Le vi inyectársela más de una vez, como hacíamos todos. Como hice yo muchas, muchas veces", ha afirmado. "Armstrong tomaba lo que tomábamos todos, la mayoría del pelotón. Había EPO, testosterona, una transfusión sanguínea".
La agencia estadounidense antidopaje también incluyó en la comunicación, según el "Post", al médico italiano Michele Ferrari y a los españoles Pedro Celaya y Luis García del Moral, a su director deportivo Johan Bruyneel y al también preparador español José Martí. "La Gazzetta dello Sport" afirma hoy que la clave en este caso son las investigaciones que conduce desde 2010 el fiscal de Padua, Benedetto Roberti, para desvelar la trama que ligan a Michele Ferrari, "preparador histórico de Armstrong", con corredores, representantes, profesionales. "Los ciclistas involucrados son alrededor de noventa", dice.
Según este diario, el mundo de Ferrari fue sometido a un minucioso control que abarcó intervenciones telefónicas, correos electrónicos con programas y preparaciones específicas, cuentas cifradas.
"Han aparecido pagos, entre ellos uno de 465.000 dólares, enviados a Ferrari por Armstrong en 2006", señala el diario, que añade que la trama movió alrededor de 30 millones de euros.
Ferrari, médico entre otros del suizo Tony Rominger, que batió en dos ocasiones el récord de la hora en 1994, está considerado como uno de los pioneros en el uso de la EPO en el deporte. La eritropoyetina es una hormona que aumenta la concentración de glóbulos rojos en la sangre y mejora el rendimiento muscular.
En unas declaraciones de 1994, Ferrari comparó el consumo de EPO con el de "zumo de naranja".
Ferrari compareció como imputado en un proceso abierto en 2002 por el Tribunal de Bolonia, ante el que algunos ciclistas admitieron que tomaron EPO siguiendo el consejo del médico. Filippo Simeoni, de 31 años, ganador de varias etapas en la Vuelta a España de 2001, testificó que Ferrari le había recetado EPO y testosterona para mejorar su rendimiento, además de darle consejos para evitar que le fueran detectados en los controles antidopaje.
USADA basa el proceso en los testimonios de 10 corredores y personal de los equipos de Armstrong: US Postal (1998-2004), Discovery (2005), Astana (2009) y RadioShack (2010). Armstrong tiene de plazo hasta el próximo día 22 para presentar alegaciones. Se reunirá luego un comité de cuatro expertos que decidirá si hay pruebas para abrir un proceso. Si la respuesta es positiva, Armstrong será juzgado por un colegio de tres integrantes. En todo caso, hasta el 22 de noviembre no se produciría su comparecencia.