Aunque la mente de muchos aún asocia el Festival de Jazz de Panamá con un espectáculo meramente de música, colores y diversión; después de seis versiones, la actividad, que anualmente presenta la Fundación Danilo Pérez con el respaldo de los sectores público y privado, ha crecido de manera colosal.
No cabe duda de que el Festival, que se realiza cada año en enero, cuenta con la atención mediática, y con ello la presencia masiva de público a los espectáculos. Pero desde hace un tiempo para acá, la Fundación Danilo Pérez, ubicada en el edificio del antiguo conservatorio, se mantiene activa todo el año, y enfatiza su enfoque en la educación y en el rescate de la niñez y la juventud panameñas.
“El Festival se ha convertido en una convención educativa en la que participa gente de diferentes países, como sucede con Italia, Costa Rica, México y EE.UU.”, contó esta semana el afamado pianista que funge como director artístico del Festival que se inaugura mañana lunes y culminará el sábado 16 con un gran concierto popular en las inmediaciones de la Plaza Herrera.
Como ya se ha dicho, antes del Festival se han realizado otras actividades por gestión de la Fundación Danilo Pérez, como “Por la música” y “Educación Primero” que son algunos de los programas que ahora constituyen los pilares del Festival y, al decir de Danilo Pérez, permiten a los aspirantes a las becas de estudio musicales y de instrumentos llegar a las clínicas musicales más preparados y con mayores posibilidades en las audiciones.
Actividad.
Las clínicas musicales están programadas para realizarse del 11 al 15 de enero en el Centro de Capacitación Ascanio Arosemena, de la Administración del Canal de Panamá, Balboa, Ancón, y se espera que los concurrentes entren en contacto con programas como: folclor panameño, música clásica, yoga, Instituto Golandsky, programa infantil, literatura, además de tecnología, entre otros.
Los artistas invitados para la edición de este año son Ellis Marsalis, Dee Dee Bridgewater, Joe Lovano, John Patitucci, Terri Lyne Carrington, Jamey Haddad y Juanito Pascual, quienes también contribuirán en las clínicas artísticas, además de participar en los diferentes conciertos programados.
Iniciativa.
Esta versión del Panama Jazz Festival (PJF) cuenta, además, con la creación y presentación formal del Global Jazz Institute de Berklee College of Music, con sede en Boston, Massachusetts.
Según el sitio web del PFJ, el Global Jazz Institute es un programa diseñado “para fomentar la creatividad y el compromiso con una variedad de disciplinas enfocadas en el desarrollo de experiencias de estudio dirigidas a alcanzar metas de desarrollo humano, una visión estratégica de negocios y el acceso directo a un selecto grupo de artistas de primer nivel para que compartan conocimientos con los estudiantes que forman parte de esta iniciativa”.
Esto parece responder en algo a lo planteado por Danilo Pérez este año en una entrevista con díaD, quien observó: “Estamos contentos con el apoyo de la empresa privada, el Gobierno y el voluntariado. El reto ahora es lograr más financiamiento para que esta experiencia, que ya tiene resultados, se convierta en un modelo”.
Ahora, y como sucede todos los años en esta época, la actividad en las oficinas de la Fundación es incesante, y los corazones de los participantes y del público comenzarán a latir al unísono durante los próximos seis días hasta la fecha de clausura, cuando se descargarán las emociones y en todo el Casco Antiguo se escuche el eco del jazz, señal de que otra fiesta de la cultura panameña está en movimiento.