Hay que analizar la final del Torneo de Clausura de la ANAPROF, no tanto por el resultado, si no la “paupérrima” asistencia que se dio cita en el estadio Rommel Fernández. Para muchos era de esperarse que el Coloso de Juan Díaz tuviera poca asistencia, a esto hay que sumarle el resultado abultado de 5-1 y un cuestionado arbitraje de Basilio García. Todo esto ahuyenta a la afición.
A la ANAPROF, sencillamente la vemos en problemas, la contundencia de Tauro era notoria, arrolladora y merecida, bien por el equipo de Pedregal; pero lo preocupante es el poco interés del público por asistir a ver la gran final de la máxima categoría del fútbol panameño. ¿Falta más comercialización del fútbol en nuestro país?, creemos que hay algo de eso.
La ANAPROF debe tener en cuenta que el fútbol tiene cuatro ingredientes que lo hace exquisito e interesante.
Los juegos de fútbol deben tener condimentos como: ganar, golear y gustar, para los taurinos esto se cumplió, no hay duda que los tres primeros ingredientes se cumplieron.
Pero faltó la sazón y picardía del hincha, aficionado o público, como usted quiera nombrarlo. Es decir, el folklórico fanático que inyecta vida a las jugadas, que grita ¡goooool!, que sufre la derrota de su equipo y que siempre, en el evento deportivo que sea, tiene un lugar muy especial para cualquiera atleta.
En los 16 años que tiene ANAPROF, la final entre Tauro y Alianza, fue una de las más pobres, que visto a través de su historia futbolística, se tiene que reflexionar.
Alianza pagó caro su falta de experiencia en las finales, jugar un partido por un título, pesó mucho en su espalda, ante un Tauro con alto kilometraje recorrido en estas lides.
Los Toros fueron lo mejor de la temporada 2003, se consagraron al ganar el Torneo de Apertura y Clausura, pero faltó más apoyo de su fanaticada.
“Yo voy Tauro, Tauro va a ganar, escuchaba a varias personas en el transcurso de la semana antes de la final, pero no voy al estadio”, así escuché a mucha gente. Lástima para uno de los equipos más laureados en nuestro país.
Ahora ANAPROF y sus clubes, tendrán que reflexionar, estudiar y buscar los métodos necesarios para llevar la afición al estadio. Una meta bastante grande y en donde todos debemos poner nuestro granito de arena.