Garcés, quien se encuentra en la etapa de recuperación después de la fractura que sufrió del pómulo hace algunos días, muy cortésmente concedió una entrevista desde Uruguay a Panamá América. Estoy un poco triste porque este accidente retrasa mi adaptación al balompié uruguayo. Pero tengo la fe que Dios tiene cosas buenas para mí en el futuro. Así es el fútbol, cualquiera cosa puede suceder. Mi compañero Diego Jaume y yo fuimos a disputar un balón dividido, pero de repente sentí un fuerte cabezazo en el pómulo derecho; fue como si se me hubiese partido la cara, un dolor grande, difícil de expresar, de inmediato me salí de la cancha y me atendieron.
Les prometo que dejaré el nombre del país en alto y que cuando vuelva a la cancha, daré lo mejor para que se sientan orgullosos. Roberto Brown, quien milita en el Peñarol, visitó a José Garcés y le brindó todo su apoyo.
La familia de Garcés se siente muy cómoda en Uruguay. Su esposa Ziarys le cocina la comida al estilo panameño.
Garcés tiene algunas propuestas en firme para cambiar de club, una vez finalice su contrato con el Nacional de Montevideo.
Semblanzas: Pero eso haría muy difícil la labor de aquellos que fueron zapadores de estas investigaciones
SHM: Yo creo que la sociedad nuestra, y parte del propósito del libro en un sentido, es quizás un llamado de atención de que para manejar su riqueza biológica, el país tiene que generar su masa crítica de investigadores, técnicos y científicos, porque sin ellos es muy difícil, casi imposible administrar un patrimonio del cual no conocen. Porque no ha sido fortaleza de nuestro sistema educativo; hasta el día de hoy, lo que invertimos en ciencia y tecnología es casi nulo. Ya de por sí somos un continente que invierte poco en ciencia e investigación, y dentro del contexto latinoamericano Panamá es uno de los que menos invierte en ciencia y tecnología. ¡Que contraste no! Entre semejante riqueza natural que Dios le puso a esta tierra, y qué pobreza en cuanto a nuestro desarrollo intelectual para entenderla. Entonces yo creo que parte del mensaje allí es eso; cómo estos viajeros ilustrados, estos naturalistas valoraron estas cosas..
Semblanzas: Existía la deficiencia, pero ¿..en qué se apoyaban entonces esos estudiosos para realizar sus investigaciones?
SHM: En amigos de la ciencia, que eran básicamente la sociedad civil de su época , y ¿quiénes eran? Los inmigrantes. En el caso del Doctor Festa lo apoyó la comunidad italiana en Colón, y la comunidad italiana en ciudad de Panamá. Entonces, con ese apoyo va a Darién con otro italiano, Pedro Campagnani. Él usa los campamentos madereros de Campagnani; ya en el siglo XX tenemos el Gorgas que actúa como base de operaciones para los científicos que requieren un espacio de laboratorio; entonces el país a lo largo de su historia no ha tenido esa infraestructura que permita y facilite la investigación, a propios y extraños; lo otro importante en el libro, creo yo, además de resaltar lo obligante que es en el siglo XXI fortalecer la capacidad nacional en investigación y ciencias, es que a través de los ojos de estos naturalistas es que el país se siente orgulloso de su riqueza.
Semblanzas: Tu has sido un investigador muy acucioso y le has metido años de tu vida a esta labor.. ¿qué significó para ti encontrarte con un hombre como Sebastián José López Ruiz?
SHM: Yo creo que a través de la vida de Sebastián José López Ruiz, un santanero, ve uno un poco esas preguntas: ¿Qué tal si ..no se hubiera cerrado el colegio de la compañía de Jesús ? ¿Qué tal si ..desde muy temprano, en el Panamá colombiano hubiésemos tenido universidades, o una universidad, y no hasta 1935, cuando se establece la Universidad de Panamá. Sebastián José López Ruiz, el hecho de que sea médico y botánico, y apasionado por encontrar la cura contra la fiebre de los trópicos, lo vuelve un gran botánico; sobre todo en la quina, que era la planta maravillosa, la planta de la vida; el país que tenía la quina podía considerarse privilegiado; esa fue la primera gran historia de la Ciencia en los trópicos, fue descubrir donde crece la quina, cuántas especies hay, qué poder curativo tenía esta planta milagrosa que se creía que solo crecía en los Andes ecuatorianos, a cierta altura.
Semblanzas: ¿Cuál es el papel de López Ruiz en esa empresa?
SHM: Este joven panameño es uno de los que participa en esta primera gran carrera científica por descubrir las propiedades medicinales de las plantas tropicales. La Corona tiene que decidir a quién premia por ese esfuerzo, era el premio Nobel de ese momento. Entonces se vuelve la ironía de la época. Este muchacho mulato santanero, por un lado, que aspiraba con razón a que se le reconociese, o un sacerdote español, nacido en España, estudiado en las mejores universidades, era un peninsular el doctor Mutis y Bocio. Uno ve en la historia de él un poco el drama de la sociedad de su época, y yo a final de cuentas llego a esa conclusión de que haber cerrado el Colegio de la compañía de Jesús a fines del período colonial español, retrasó el desarrollo de la ciencia en Panamá de manera contundente por 200 años.
Semblanzas: Desde 1850 hasta 1935 se hicieron tres grandes proyectos: el ferrocarril, el canal de Panamá, las represas de Gatún y Madden.. ¿cómo afectó esto ésta historia ambiental de Panamá?
SHM: En este libro también yo dejo hablar a los actores, que ven cómo estos grandes proyectos para facilitar la comunicación interoceánica afectaron; beneficiaron a la humanidad, pero también tuvieron su impacto ambiental y creo que por ello, el caso, por ejemplo, Julian Steyermark, que llega en 1935. Es el momento en que se ha construido la segunda represa sobre el Chagres; ya se había terminado desde 1910 la represa de Gatún, que formó el gran lago, y le toca a él como un joven botánico, recién doctorado, que nunca había estado en los trópicos. Él llega al proyecto Madden y explora la selva que está sumergida y lo que es hoy la selva por donde pasa la carretera Transistmica. No existía la Transistmica. Entonces él describe cómo era el valle del Río Chagres, antes de que viniera la carretera, la industrialización, la urbanización y nuevamente ese asombro, ante la belleza y lo espléndido. Es como la dualidad de sentimientos, en un hombre como él, educado en uno de los mejores centros de investigación que es el Jardín Botánico de Missouri; por un lado sentir el estar rodeado de la vegetación istmeña en el Río Chagres, era como estar desorientado ante tanta diversidad de formas de vida; y paralelo a eso, ver cómo la represa de Madden iba cambiando la naturaleza y se preocupaba: ¿y qué va a pasar con semejante naturaleza cuando todo sea desarrollo, a dónde va a ir, que va quedar de ella? Entonces era como el dilema: ¿cuántas maravillas hay aquí y el efecto de los grandes proyectos sobre esas maravillas de la naturaleza? Eventualmente, y trato un poco de concluir en la historia del Dr. Stermark, se convierte en uno de los grandes opositores contra las grandes represas, porque le tocó verlo en Venezuela, en los trópicos; cómo se inundaban, miles de hectáreas. Madden fue un detalle, porque lo que vendría después eran las mega hidroeléctricas.
Semblanzas: En esto de los perdedores yo siento que, si bien el país gana hay otros que pierden, y de repente es el problema que se podría abordar con la programada ampliación del Canal. ¿Cómo enfoca Stanley Heckadon Moreno este problema?
SHM: Mi reflexión, viendo lo que ocurrió en el siglo XX y de cara al siglo XXI, es que usualmente la tradición centralista nuestra, de toma de decisiones de arriba hacia abajo, muy pocas veces tomó en cuenta a aquellos que iban a ser afectados directamente por los megaproyectos, y creo que es moralmente obligante y responsable también, necesario, el consultar y hacer actores principales, en hacer beneficiarios, en hacer socios, a aquellos que van a ser afectados, en consultarlos.
Semblanzas: ¿Es una figura aplicable a la propuesta de ampliación del canal en estos instantes?
SHM: Yo diría que tendría que ser necesariamente porque viendo el caso de Gatún, Alajuela, el caso de Bayano, el caso de Fortuna, nos debemos preguntar, bueno y aquellos que perdieron todo ¿cómo quedaron después de las grandes obras? La respuesta es que fueron los menos beneficiados. Uno va hoy a lugares donde están nuestras hidroeléctricas y la gente que vive allí, en su mayoría no tiene luz eléctrica. Entonces, las ciudades si, sobre todo Ciudad de Panamá que consume, el sector comercial que consume el grueso de la energía, pero aquellos que perdieron sus tierras, sus siembros, sus viviendas, los sitios de entierros de sus ancestros no tienen luz eléctrica, se alumbran con güaricha, se alumbran con kerosene; entonces ese estilo de desarrollo, ese proceso de toma de decisiones unilaterales, de arriba abajo, es algo que tenemos que modificarlo, hacerlo más democrático, más participativo; y el canal, si se llega a ampliar, tiene que tomar en cuenta a aquellos que viven allí, que van ser algunos de los perdedores. Pero hay que hacer ganadores de esos perdedores, que la propuesta sea que gane todo el mundo.