NO HUBO sorpresa en la elección de Jim Leyland, de los Tigres de Detroit, como Mánager del Año en la Liga Americana, pero si en la de Joe Girardi, de los Marlins de Florida, como el ganador de Nacional.
Pero la Asociación Americana de Periodistas de Béisbol decidieron que Girardi, que dirigió a los Marlins en su primer año como profesional en las Grandes Ligas, hizo una gran labor con una plantilla de sólo 15 millones de dólares de presupuesto y desarrollo a nada menos que cuatro novatos que triunfaron.
De hecho, el campo corto dominicano Hanley Ramírez ganó el premio de Novato del Año, y los otros tres compañeros también estuvieron entre los 10 mejores para conseguirlo.
La ironía para Girardi es que está sin trabajo porque fue despedido por los Marlins después que se enfrentó al dueño y los directivos por su comportamiento en el campo y relación con los profesionales.
Leyland, conjuntamente con el Gerente General del equipo, David Dombrowski, fueron las claves para conseguir que los Tigres llegasen a la Serie Mundial por primera vez desde la temporada de 1987 y sacasen al equipo de la mediocridad de los años anteriores.
Aunque Leyland admitió que su único acierto fue el llegar a una gran organización en el momento adecuado y con los jugadores perfectos, su aportación como estratega y conocer del deporte del béisbol fue decisivo a la hora de lograr los triunfos.
El legendario Sparky Anderson ha sido el único mánager de los Tigres que también ganó el premio cuando se lo dieron las temporadas de 1984 y 1987.
Leyland se convierte en tercer piloto en las Mayores que ganó el premio en las dos ligas después de Tony La Russa y el veterano Boby Cox.
Girardi y Leyland son los directores del año
Girardi hizo un trabajo excepcional para dejar a Florida una marca de 78-84.