Cruzar. Si usted le pregunta al dueño de una perra si ésta ya parió, es posible que le conteste: No. Todavía no la he cruzado, o bien: Estoy esperando para cruzarla a que un amigo me traiga un perro de su misma raza. Abundan quienes creen que el verbo cruzar equivale a juntar una pareja de animales para que copulen. Pues no es así. La acepción número 5 que da el Diccionario de la Real Academia a la palabra cruzar es: Dar machos de distinta procedencia a las hembras de los animales de la misma especie para mejorar las castas. Aunque la definición se les enredó un poquillo a los señores académicos, está claro que solamente se debe usar esta palabra cuando el macho es diferente de la hembra con la cual copule.
* De su libro ‘La herramienta más usada’.