El gobierno del Perú promulgó ayer una ley por la cual reincorpora a los 42 militares que fueron separados de las fuerzas armadas por haber participado en un intentona golpista contra el presidente Alberto Fujimori en noviembre de 1992.
La ley precisa, sin embargo, que no todos podrán retornar al servicio y que sólo lo harán quienes, "siempre y cuando, por su edad y grado, se encuentren aptos para servir en el activo de acuerdo a las disposiciones legales vigentes", lo cual deja fuera al líder de ese movimiento el general del ejército Jaime Salinas.
Salinas no podrá acogerse al beneficio por tener 65 años, límite de edad que la ley reconoce para pertenecer a las instituciones armadas a quienes detentan el grado de general.
El congreso peruano había aprobado, a principios de marzo, la restitución de los derechos y beneficios a los 42 oficiales del Ejército que el 13 de noviembre de 1992 planearon un frustrado golpe contra Fujimori, apelando al derecho de insurgencia que otorga la Constitución de Perú.
Los militares se rebelaron contra Fujimori en protesta por haber quebrado la democracia, luego que éste asumiera plenos poderes en abril de ese año al disolver el Congreso, intervenir la justicia y cogobernar con las fuerzas armadas en un régimen de reconstrucción nacional.
El ministerio de Defensa debe ahora adoptar las medidas para reconocer los derechos preexistentes al pase a la situación de retiro y de disponibilidad de los oficiales mencionados en la ley.La autorización no incluye pago de remuneraciones.